ESTADOS UNIDOS.- Cody Garbrandt y TJ Dillashaw supieron tener una gran rivalidad entre el 2017 y el 2018. Los contendientes del peso gallo batallaron en dos ocasiones por el campeonato de la división. En las dos oportunidades, el ganador resultó ser Dillashaw, quien logró dos buenos nocauts contra Garbrandt, ganando ambos duelos.
Ahora, la rivalidad parece haber nacido nuevamente a raíz de las declaraciones posteriores de TJ en UFC 280. El estadounidense cayó derrotado contra Aljamain Sterling a causa de una lesión en uno de sus hombros. Después de la pelea, Dillashaw confesaría que pensaba que podía ganar aún lesionado porque así la había hecho contra Cody Garbrandt.
Obviamente, las declaraciones no cayeron para nada bien en el excampeón de la categoría, quien respondió a través de su cuenta oficial de Twitter. En sus mensajes publicados, Cody recalcó que también tenía dolencias a la hora de su primera pelea contra TJ, pero que nunca puso excusas por la derrota.
Exactamente, Cody Garbrandt respondió: «Este tipo es un maldito. Diez días antes de nuestra primera pelea, la UFC me llevó a Las Vegas para que me aplicaran inyecciones epidurales en la espalda, porque ni siquiera podía caminar. No puse excusas ni lloré por eso después de que perdí contra este maldito tramposo. Yo contra TJ, el EPO ya no puede salvarte».
Otra de las cuestiones mencionadas por Cody es el EPO, sustancia con la que ha sido atrapado Dillashaw en el pasado. El historial de dopaje del estadounidense, hace que muchos de sus logros se pongan en duda. De hecho, este tema se trató de uno muy tocado por Aljamain Sterling en la previa de su combate en el evento de pago por ver UFC 280.
Lo cierto es que a pesar de sus intenciones, Garbrandt deberá esperar como mínimo que TJ se recupere totalmente de su hombre. Por el momento, TJ no ha respondido el reto lanzado por su antigua rival, por lo que se desconocen sus intenciones al respecto. En caso de aceptar, se trataría de la tercera vez que los atletas se vean las caras en el octágono de la UFC.