SALTA.- La exconcejal de la ciudad de Salta, Candela Correa, utilizó sus redes sociales para denunciar a un acosador. “Me sigue, viene hace años acosándome”, lamentó junto a imágenes de los chats con el pervertido. La influencer contó que lo bloquea de todos lados, pero le sigue escribiendo por redes y mensajes de texto, entre otros medios.
“Ayer te vi con tu camioneta por el puesto, cerca de pradera. Muy linda, me encantaría charlar con vos”, le escribió el acosador. “Denuncien a este tipo que hace años me viene acosando. Salgo de comprar y me ve donde dejo mi vehículo, me escribe para que sepa que me ve donde estoy todo el tiempo. No sé quién es”, sentenció Candela Correa.
En los mensajes que compartió la influencer se puede ver la insistencia de quien se hace llamar “Yon Leisares”. En reiteradas ocasiones le ofreció sus servicios para cortar pasto, limpiar la pileta y le pidió conocerse presencialmente. “Hola bonita, me muero por verte y charlar un rato con vos, sos re hermosa. ¿Dónde vas al gimnasio? Podemos ir los dos”, se puede leer en otro mensaje.
En sus historia de Instagram, la exconcejal lamentó: “Argentina. Nos distraen con cosas simples mientras hay violadores sueltos, asesinos durmiendo tranquilos en su cama. Delincuentes con penas mínimas. Con tal es una mujer más para sumar a las miles y miles que mueren día a día. Nadie se va a dar cuenta”. Asimismo, pidió con urgencia un defensor de la infancia.


Madres
Días atrás, Candela Correa realizó una sentida publicación dedicada a sus hijos: “Increíble sentir tanto. Soy mamá hace ya ocho años, las revistas, tv, muchas veces mienten. Nos imitan queriendo ser perfectas y las mamás también nos equivocamos. Las mamás nos equivocamos muchas veces, cantidades. Somos los seres humanos más imperfectos y fallamos”.
“Una vez, en ves de ponerle una camiseta manga largas, le puse una manga cortas y el tiempo me sorprendió con una tormenta. ¿Saben por qué hay veces que fallamos? Porque lo intentamos, porque estamos. En momentos solo hay días en los que queremos dormir y en medio de la noche nos levantamos asustadas, la cabeza traiciona, es como un reloj”, agregó.
Finalmente, escribió: “No sé si recuerdo de haber tenido algún sueño fluido. Hay veces que solo digo duerman y la culpa en el pecho. Los veo dormir, les doy un beso y en silencio les murmuro al oído ‘perdón por haber sido tan horrible hoy, los amo’. Al otro día se levantan con una felicidad, con tantas energías. Me dicen buen día mamá. No queremos ser perfectas, solo seamos mamás”.