ESTADOS UNIDOS.- En el último duelo de Kevin Holland en UFC, su entrenador, Bob Pérez, fue determinante para la decisión de no continuar. Posteriormente, los medios informaron que el luchador debió ser sometido a una operación en su mano. Entonces, Pérez explicó en sus últimas declaraciones el trabajo del entrenador en situaciones de este calibre.
«Cuarta ronda, no se movía. Estaba retrocediendo. Simplemente no era Kevin. Al entrar en el quinto voy como: ‘Muy bien, amigo. Última ronda’. Dice: ‘Bob, no puedo hacer nada con mi mano’. Estoy como: ‘¿Quieres que lo detenga?’ Él es como, ‘Yessir’. Hecho. Lo estaba viendo. Todos lo estábamos viendo. Todos lo sabíamos. Estoy buscando grandes carteles. Estoy buscando que sea vocal conmigo», comenzó explicando el entrenador en diálogo con MMA Junkie.
En ese sentido sumó que «mi trabajo principal es protegerlo. Yo haría lo mismo por ti o por cualquier otro luchador. Tienes que prevenir. La gente puede morir allí. Creo que como fanáticos, tendemos a olvidar eso. Pueden morir allí. Podría haber sido un daño permanente o permanente que se le podría haber hecho a su mano. Afortunadamente, no es tan malo».
Luego, el entrenador se refirió a la decisión que hubiera tomado por más de estar en desacuerdo con Holland. «He tenido luchadores que me han dicho: ‘Entrenador, te mataré si alguna vez detienes una pelea’. Estoy como: ‘Bueno, vas a tener que matarme’. Lo que quiero decir es que prefiero que Kevin se enfade conmigo un poco, que que me odie por el resto de su vida o que su familia me odie. Dios no permita que pase algo terrible, no me gustaría odiarme a mí mismo», sostuvo.
Asimismo, se refirió a las razones reales por las que finalmente salió Kevin Holland. «Quiero dejarlo muy claro: Kevin no quería salir porque tiene miedo o algo así. No podía pelear. Luchar contra ‘Wonderboy’ con todas tus extremidades es muy difícil, luego hacerlo sin tu arma más fuerte, es casi imposible. Su salud es primordial. La salud de todos los luchadores debería ser lo primero. Kevin es padre y hombre de familia y, al final del día, necesita poder ir a casa sano y salvo y con su familia y pelear de nuevo», concluyó Bob Pérez.