BUENOS AIRES.- La llegada de Rubén Darío Insúa fue lo mejor que le pasó a San Lorenzo en 2022. Mejoró su rendimiento, engrosó su promedio y le dio un sentido de juego al equipo, que venía muy criticado. Tras ello, se ganó la continuidad al frente y ahora comenzó a planificar lo que será un primer semestre cargado: jugará la Liga Profesional de Fútbol y la Copa Sudamericana.
Hay tres hombres que están en carpeta para sumarse a la institución de Boedo. Uno de los que está más cerca que nunca es Facundo Altamirano. Faltan pulir algunos detalles para que se acredite la compra del 100% del pase a Banfield, el dueño de su pase. Ante la posibilidad de que Augusto Batalla no siga en el club -necesitan renovar el préstamo con River-, el exPatronato es la opción ideal para el arco.
En el mediocampo también se espera llegar a un acuerdo para conseguir fichar a Ivan Tapia. El hijo del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) juega en Barracas Central, donde tuvo un nivel exultante en el torneo. Tuvo un gran momento en el que completó 40 partidos y se dio el gusto de marcar en siete ocasiones.
En última instancia, la salida de Cristian Zapata en condición de libre dejó un hueco muy grande en la zaga central. Por esa razón, se espera avanzar por Luciano Lollo. El exjugador de Racing y River hoy se encuentra en Estudiantes de La Plata. César Luis Merlo confirmó que los primeros contactos fueron negativos porque el Pincha lo declaró intransferible.
Las bajas en San Lorenzo
En el plantel habrá dos futbolistas que no estarán más porque se retiraron: Sebastián Torrico y Néstor Ortigoza. Ambos pusieron punto final a una carrera como ídolos en la final de la Libertadores 2013. Gonzalo Berterame será cedido al Gallo de Morón. Por último, Julián Palacios se fue a Goiás luego de su préstamo en Banfield el último año.
