BUENOS AIRES-. Desde que Romina ingresó a la casa de Gran Hermano, el público opositor ha intentado encontrar pruebas para defenestrar su carrera política, la cual comenzó de la mano de su ex marido, ex intendente de Moreno y padre de sus tres hijas, Walter Festa. Además, la ex diputada ha tenido varios enfrentamientos con sus compañeros, los cuales le han causado una gran angustia.
El jueves las tres hijas de Romina, Mía, Nina y Felicitas, se presentaron en El Debate, y aunque por ser menores no salieron al aire, durante un corte publicitario, Laura Ubfal, una de las analistas, se acercó a la hija mayor para conversar sobre el rendimiento de su madre en el reality. “Está bastante bien, pero tiene algunas peleas y eso creo que no la ayuda mucho”, opinó Mía.
“Imagino que la extrañás un montón…”, señaló Laura Ubfal, a lo que Mía respondió: “Muchísimo”. “¿Estás orgullosa o qué te pasa con ella? ¿Querés que salga o que siga y gane?”, consultó la periodista, y la respuesta de la pequeña sorprendió: “Me gustaría que gane, pero creo que no tiene oportunidad. Porque ahora la gente no la ve muy bien por cómo está posicionada”.
Gran Hermano puede verse las 24 hs a través de Pluto TV
“¿Preferirías que la saquen?”, preguntó Laura Ubfal. Contundente, Mía afirmó: “Sí, porque creo que ya está”. El lunes entraron a la casa de Gran Hermano los familiares de los participantes. A mala gana, ya que ella esperaba a sus hijas, Romina recibió a su sobrino Fabián. Sin embargo, su visita no duró mucho, ya que al otro día los integrantes del reality votaron para eliminarlo.
Tras la salida de Fabián, Romina se mostró enojada con sus compañeros. En una íntima conversación que mantuvo con Julieta en la habitación, la ex diputada confesó cómo le cayó la eliminación de su sobrino. “Es recontra cruel, muy fuerte. Como dice Santi es verdad que tenés que estar preparada del corazón y de la cabeza, es muy fuerte”, dijo la ex diputada mientras lloraba desconsoladamente.