LAS VEGAS (Estados Unidos).- Con muchas probabilidades en su contra, Alexa Grasso sorprendió al público en UFC 285 sometiendo a Valentina Shevchcenko. De este modo, la luchadora mexicana obtuvo el cinturón del peso mosca tras destronar a una campeona invicta en la división. Posteriormente, Grasso se mostró abierta a una revancha.
El nombre de Shevchenko en UFC está escrito en oro, y su última derrota no deja atrás sus siete defensas exitosas de título. Pero de todas maneras, la caída en el evento del sábado pasado dejó sin cinturón a la rusa, que no perdía desde el 2017. En sus declaraciones posteriores a la jornada, Grasso explicó la estrategia que utilizó contra la campeona.
«Por supuesto, ella fue tan dominante en la división. Por supuesto que podemos hacer esto de nuevo«, afirmó en primera instancia al ser consultada sobre una posible revancha contra «Bullet». En sus siguientes comentarios, la actual campeona del peso mosca sostuvo que buscó pacientemente el momento para someter a su rival.
«Sabíamos que iba a girar, y era más fácil tomar la parte de atrás de esa posición, así que estaba esperando ese momento. Esperaba que ella girara. Sucedió en la lucha contra Joanne Wood. Y sabía que era capaz y más fácil recuperar ese momento, así que solo estaba esperando la oportunidad«, comentó en ese sentido la peleadora.
Por otro lado, la nueva campeona enfatizó en el entrenamiento en su país natal. «Nací, crecí y me formé en México. Cuando empezamos, nos dijeron que nunca lo lograríamos. Nunca conseguiríamos un cinturón. Nunca llegaríamos a UFC. Hombre, estamos trabajando muy duro. Tengo un equipo increíble detrás de mí: mi tío, mi padre, mis entrenadores, todos mis compañeros de equipo. Tenemos mucho talento en el gimnasio, y estoy muy orgullosa de eso», cerró Grasso.