SANTA FE.- Podía suceder y así fue. El plantel de Rosario Central tuvo una recibida por parte de los hinchas de Newell’s de la peor manera posible al estadio Marcelo Bielsa. El colectivo que lo trasladaba fue víctima de un intenso ataque de piedras que cayeron y ocasionaron daños, sin tener que lamentar ningún futbolista herido afortunadamente.
Horas antes del inicio del clásico rosarino en la tarde del domingo, el micro llegó custodiado por varios policías mientras hacía su viaje hacia su destino. Sin embargo, no esperaba ver semejante ataque por hinchas de la Lepra en los costados, ocasionándole la rotura de varios vidrios. Las imágenes fueron elocuentes del daño ocasionado.
A su vez, efectivos policiales tuvieron que responder con disparos de balas de goma para evitar que algunos fanáticos del cuadro que oficiaba de local realice algún daño a un futbolista del Canalla. Tras evitar esta situación desafortunada, dentro del estadio no se generaron otros problemas. Solo hubo tiempo para el disfrute de una nueva edición del clásico más violento del país.
Rosario Central y Newell’s aburrieron
Más allá de la expectativa que había puesta en el juego, los dos equipos de la provincia de Santa Fe igualaron cero a cero. Hubo muy pocas emociones y mucho recaudo tanto de Gabriel Heinze como de Miguel Ángel Russo. SIn embargo, no hubo lugar a ninguna emoción donde el elenco visitante contó con las jugadas más peligrosas.
En el torneo, Rosario Central quedó más alejado de la discusión por la punta, dado que ahora está cuarto en las posiciones con 18 unidades, detrás del puntero River (24), el escolta San Lorenzo (20) y el tercero Talleres (19). Newell’s, por otro lado, también quedó alejado con la novena colocación con 14 unidades, a 10 de la punta con 17 fechas por delante.