MIAMI (Estados Unidos).- En una de las peleas de la tarjeta estelar de UFC 287, Kevin Holland volvió a demostrar su gran nivel ante Santiago Ponzinibbio. Después de dominar durante dos asaltos, el estadounidense noqueó al argentino en el tercero. Al terminar el evento, Holland se refirió al proceso de recuperación de una antigua lesión en su mano y pidió meses fuera.
«Noquearlo fue genial», admitió en la conferencia de prensa posterior al evento. Sin embargo, el luchador reveló que «no entré allí con la intención de golpearlo con la mano derecha. De hecho, lanzamos la mano derecha en la espalda, y era la primera vez que me ponía guantes pequeños. Golpeé la almohadilla y estaba como: ‘M…, eso no duele'».
«Para recordárselos, me lo rompí. Eso no se sintió bien», remarcó el competidor sobre su última lesión. En diciembre pasado, «TrailBlazer» se fracturó la mano en su duelo contra Stephen Thompson, y debió someterse a una cirugía. En su regreso el sábado pasado, el peleador intentó no usar su mano derecha hasta que logró noquear al argentino.
«De hecho, le envié un mensaje a mi madre justo antes de salir como: ‘¿Debería estar peleando?’ Ella respondió: ‘Te dije que te quedaras en casa’. Me alegro de no haber escuchado a mamá esta vez», contó riéndose el contendiente. Sobre el final, pidió unos meses libres para recuperarse del todo de su última lesión, aunque aceptó pelear si se presenta un duelo interesante.
«Pensé que iba genial hasta que me puse esos pequeños guantes. Entonces, no se sintió muy bien. Creo que necesito un par de meses más de recuperación inteligente y cosas por el estilo antes de volver a la jaula. La Semana Internacional de la Lucha probablemente no sería lo más inteligente que se puede hacer. Pero m…, probablemente pelearía en un mes si fuera Michael Chiesa», completó Kevin Holland.