BUENOS AIRES.- Este jueves en el Estadio Juan Carmelo Zirillo, Gimnasia no tuvo su mejor noche y cayó 2-0 frente a Goiás en un encuentro correspondiente a la tercera fecha del Grupo G de la Copa Sudamericana. Gracias a los goles de penal de Vinícius y Matheus Peixoto, el conjunto brasileño se quedó con los tres puntos y complicó aún más las chances del Lobo.
En un duelo parejo, donde ninguno lograba sacarse diferencias, hubo una incidencia que marcó el rumbo del partido. Cuando transcurrían 53 minutos, Diego Mastrángelo se iría expulsado debido a una supuesta falta en el área. Tras la intervención del VAR, el árbitro tomó la decisión de mostrarle la tarjeta roja al joven defensor al ser último hombre. Esto derivó en un nuevo penal para la visita.
Así fue como a los 55 minutos, Vinicius no falló en su ejecución desde los doce pasos y le dio la ventaja a Goiás. Tiempo después, los comandados por Emerson Ávila iban a sentenciar la victoria por la misma vía. Otra vez de penal, el Esmeraldino iba a convertir, aunque en esta ocasión el responsable fue Matheus Peixoto. Así, el Lobo sufrió un nuevo golpe y sigue último en su zona sin puntos.
El enojo del entrenador de Gimnasia
Tras el encuentro, el entrenador de Gimnasia, Sebastián Romero no dudó en manifestar su enojo por el arbitraje en la derrota ante Goiás. Ante una expulsión y dos penales en contra, “Chirola” dejó en claro su malestar: “Tengo mucha bronca e impotencia. Nos ganan con dos penales que no fueron. Esos mismos, cuando son a nuestro favor no los cobran. Se hace muy difícil así”.
Por otro lado, el DT se refirió a la actuación del árbitro ecuatoriano Luis Quiroz: “Yo no quiero que me beneficien. Solo quiero que cobren bien. Hubo una clara diferencia de criterio entre nosotros y nuestros rivales. Vamos a seguir insistiendo, hasta conseguir los resultados”. Lo cierto, es que el elenco tripero complicó sus chances de clasificación y permanece sin poder sumar.