SANTA FE.- Este sábado en el Coloso Marcelo Bielsa, Maxi Rodríguez vivió una jornada inolvidable por su despedida del fútbol profesional. El histórico jugador de Newell’s y de la Selección Argentina jugó un partido con amigos que le dejó la carrera en una noche muy emotiva. Tras ser ovacionado en varias ocasiones, la Fiera no pudo contener las lágrimas: “Día inolvidable”.
Con casi 40 mil hinchas en las tribunas, el exvolante de Liverpool fue recibido de la mejor manera en su casa. Show de luces, fuegos artificiales, cánticos y mucho más, todo eso estuvo presente en una velada que emocionó a propios y extraños. “Este es el famoso Maxi que volvió a la Lepra para ser campeón”, se cantó en numerosas oportunidades en la cancha del conjunto rojinegro.
“Muchas gracias a todos por estar esta noche presentes. Gracias por hacerme este regalo. Quiero que sea una noche soñada, inolvidable para mí. Vivirlo con todos mis amigos, que hicieron un esfuerzo enorme para estar. La verdad es un día inolvidable. No voy a hablar para no llorar. Quiero disfrutar esta fiesta con mis amigos y familia. Quiero que sea una fiesta de todos”, comenzó diciendo Maxi.
Durante la jornada, Maxi Rodríguez fue sorprendido por un show de drones, como también un obsequio por parte de Benjamín Agüero, hijo del Kun y nieto de Diego Armando Maradona. Además, contó con plaquetas de Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol y unos botines personalizados de Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argenitino.
La emoción de Maxi Rodríguez
Si bien trató de contener sus emociones a lo largo de la noche, cerca del final hubo un momento donde no pudo más. Parado en el centro de la cancha junto a su familia, los humoristas Pablo y Pachu le mostraron un video que lo dejó evidenciando lágrimas. “Quiero agradecerles a todos los que vinieron. Gracias por hacerme pasar un día inolvidable. Gracias a todos los leprosos”, indicó.