(SALTA).-( Por Diego Nofal)- Las nuevas revelaciones sobre la supuesta escuela fantasma del Ministerio de Educación apuntan a la institución 7160 en Castañares según la denuncia que ya investiga la Justicia en Salta. La docente Celia Alejandra Alancay denunció que el sistema de designaciones fue manipulado para ocultar cargos y pagar sobresueldos inexistentes en la provincia de Salta durante los últimos años.
«La supuesta escuela sería la 7160 y se encontraría en la zona norte, en Castañares», contó Alancay con una mezcla de cansancio y bronca que ya es costumbre en Salta. La docente recibió planillas y capturas del sistema de designaciones que, según ella, muestran una estructura educativa que no existe en la realidad ni en los mapas ni en los barrios.
El Ministerio de Educación no respondió las notas presentadas el 23 de junio ante la supervisora general Quirino y el silencio administrativo ya parece una especialidad de la casa. La docente pidió datos básicos como ubicación exacta, domicilio real, teléfono institucional y nombres de directora y vicedirectora de la escuela 7160 para saber si todo era una broma.
«El Ministerio no me contesta las notas», afirmó Alancay mientras la supuesta escuela fantasma sigue figurada en el sistema con una calma que asombra hasta a los más distraídos. En la planta orgánica funcional aparecen nombres, apellidos y cargos de personas que, según la denunciante, cobrarían sin dar clases en ningún aula de Castañares ni en ningún otro lugar.
«Existen. Son docentes. Sí existen. Conozco a varias porque figuran dentro de un gremio que se llama ADP«, dijo Alancay sobre las personas nombradas en esas planillas oficiales. También mencionó el caso del hijo de un director de Personal que con 18 años ya figura como maestro especial en el sistema con una madurez administrativa inexplicable.
«Ya cortaron, ya estuvieron tocando, manoseando el sistema, tratando de ocultar los cargos», denunció la docente con una paciencia que ya no alcanza para tanta viveza ajena en la administración. Alancay sostuvo que recibió una primera planilla y luego otra donde se notan cambios hechos para borrar rastros de los cargos en el sistema de designaciones con mucha urgencia.
«Yo fui para saber por qué le pagaban sobresueldo a personas de una supuesta escuela que no existe y a mí me echaron y me dejaron sin nada», expresó. La docente pide que se llame a declarar al director de Personal y que un perito informático revise el sistema para confirmar la manipulación de los registros oficiales en la causa.
«Parece que estoy loca, parece, porque nadie cree la dimensión de esto», dijo Alancay sobre las reacciones que recibe en un ambiente donde el silencio es moneda corriente. La Justicia deberá determinar si la escuela 7160 existió alguna vez o si solo fue un invento administrativo para pagar sueldos con cara de normalidad en la provincia de Salta.