PERÚ.- Finalizó con escándalo la participación de Gimnasia y Esgrima de La Plata en la Copa Sudamericana. Cayó 1-0 en Lima contra Universitario y se despidió de todo tipo de posibilidades de seguir en competencia. Finalizó último con cuatro puntos, a seis unidades de los 16avos y a ocho de los octavos. Solo ganó un partido, empató otro y perdió los cuatro restantes.
Tras el pitido final del juez central del partido, inició sorpresivamente una serie de insultos entre jugadores de ambos equipos. De la nada, el arquero José Carvallo le propinó una dura patada en la espalda a uno de los jugadores del Lobo. Desde ese momento, Leonardo Morales reaccionó y comenzó a buscar a integrantes del equipo incaico.
Tuvo que intervenir fuerzas de seguridad que estaban en el estadio, que lamentablemente también fueron víctimas de agresiones. En la reiteración de las imágenes, incluso jugadores de la institución argentina le propinó patadas en el suelo a los agentes. Finalmente, luego de varios minutos se logró apaciguar la situación.
La palabra del presidente de Gimnasia
Marcelo Cowen dialogó en Radio Provincia y no quiso dar mayor trascendencia a lo sucedido en el campo de juego tras un análisis. Sobre ese hecho, relató: “Lo vi de lejos, estaba en un palco y cuando bajé ya había pasado todo. Hasta que no vea las imágenes no tengo una opinión formada”. Asimismo, acusó a Conmebol de querer sacar de la copa al equipo platense.
Afirmó una cuestión observada por el capitán Leo Morales: “Sí creo que no fuimos favorecidos nunca con los arbitrajes, de eso no hay duda“. Para cerrar, expresó que lo sucedido en la cancha «no es doloroso. Ahora estamos preocupados de que la gente de Gimnasia llegue bien al hotel”. ¿Recibirá graves sanciones el club por lo ocurrido anoche?