BUENOS AIRES.- Javier Milei se ha pronunciado en redes sociales para responder a las denuncias sobre presuntas ventas de espacios en las listas de su partido. “En este espacio se queda el que viene a poner, aquí cada uno se banca con la propia; el que quiere venir acá a ver si roba un carguito sale eyectado”, dijo el líder de La Libertad Avanza en TikTok.
La controversia en torno al financiamiento del movimiento libertario alcanzó su punto más álgido con las declaraciones de Juan Carlos Blumberg, quien reveló haber sostenido negociaciones infructuosas para ser candidato en San Isidro. En una entrevista en radio La Red, el empresario afirmó que dirigentes cercanos a Milei estaban cobrando hasta 50.000 dólares por un lugar en la lista de concejales.
Javier Milei, acusado de corrupción en el armado de listas
Frente a las acusaciones sobre el financiamiento de su campaña, Milei respondió en las redes sociales: “En estos días hemos sido duramente cuestionados por el financiamiento de nuestra campaña. En nuestro espacio cada uno se autofinancia la campaña, es decir, lo hacemos con nuestro propio dinero y esfuerzo. Eso a los políticos tradicionales les molesta, porque ellos se financian con la guita de los impuestos, es decir, se roban lo que vos les pagas para hacer campaña”, expresó.
Los líderes principales de La Libertad Avanza consideran que hay una campaña de desprestigio en curso, especialmente tras el cierre de las listas y el comienzo de la carrera hacia las elecciones primarias con la oficialización de la fórmula Massa-Rossi. En consecuencia, Milei afirmó que llevará a las personas que lo difamaron a la justicia, declarando: “Se terminó este sistema corrupto donde la gente de bien tiene que pagar la locura de los políticos”.
Antes de Blumberg, otros dirigentes expresaron públicamente sus inquietudes sobre el equipo de campaña de Milei. Carlos Eguia, quien hace unos meses fue candidato a gobernador de Neuquén por LLA y participó en actos conjuntos. Recientemente se distanció del espacio denunciando una presunta «venta de la marca» y de lugares en las listas de candidatos, así como un supuesto abuso de autoridad por parte del libertario, a quien calificó como una persona despreciable.