BUENOS AIRES.- Este miércoles en el Estadio Ciudad de Lanús, San Lorenzo derrotó 4-3 en los penales a Platense tras igualar 0-0 en el tiempo regular y avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina. Con Augusto Batalla como figura, el Ciclón se hizo fuerte desde los doce pasos y se instaló en la siguiente instancia donde aguarda por Belgrano o Claypole.
A lo largo de los noventa minutos, la paridad se mantuvo entre ambos equipos. Por ese motivo, el boleto a la siguiente fase se definió desde la tanda, la cual fue sumamente particular. Esta definición fue dramática por la aparición de un insólito cráter en el punto de penal cuando le tocó patear a Gonzalo Luján la primera ejecución. No solo que erró, sino que esto obligó a un cambio de lado.
Tras esto, Batalla se lució al contenerle los remates a Vicente Taborda y Ronaldo Martínez. No solo eso, sino que el capitán del San Lorenzo también convirtió el último tiro para sellar la clasificación a los octavos. Lógicamente, los hinchas reflejaron su felicidad y ovacionaron a su arquero, el héroe indiscutido de la jornada en Lanús.
La confesión de Augusto Batalla
En diálogo con TyC Sports, Augusto Batalla se refirió a su presente: “Esto muy gratificante porque siempre digo que me costó mucho todo. Hoy estar en un club como San Lorenzo, llevar la cinta de capitán y que coreen mi nombre es un sueño. Ni el más optimista podría haber pensado en mi llegada que a este día este iba a ser mi panorama real, pero lo es. Costó mucho, muchos años ‘comiendo mierda’».
“No hablo de los clubes en los cuales estuve y a todos les estoy agradecido: Atlético Tucumán, Tigre, Unión La Calera, O’Higgins, ya que todos me ayudaron a crecer. El momento personal y futbolístico que estoy viviendo es inolvidable. Trabajé mucho para ello y hoy sigo trabajando para seguir siendo mejor cada día, de estar con mis compañeros al 200 por ciento, y a disfrutar de esto y seguir trabajando”, agregó.