SALT LAKE CITY (Estados Unidos).- Después de UFC 291, Tony Ferguson enfrenta un panorama complicado en la promotora con la peor racha de su carrera. El peleador perdió por sumisión frente a Bobby Green, y acumuló así su sexta caída consecutiva. Al terminar el enfrentamiento, Ferguson dejó un mensaje en sus redes sociales.
«Caminé al centro Delta para mostrar al mundo que estaba de vuelta en la pista. La preparación para esta pelea fue excepcional y fue uno de los mejores campamentos previos que he tenido», comenzó explicando el contendiente en su cuenta oficial en Instagram. Luego, puntualizó en el momento exacto que cambió su destino en la pelea.
«Cuando comenzó la pelea, yo estaba en la zona de fuego, fluyendo y sintiéndome seguro. Bobby conocía la dirección de la pelea y creo que sabía lo que estaba haciendo cuando me tocó el ojo. Tiene una gran historia de movimientos como este», lanzó entonces. «El Cucuy» continuó relatando los problemas que le trajo el accidente con Green dentro del enfrentamiento.
«Me afectó significativamente la visión, haciendo difícil ver claramente fuera de mis ojos. A pesar de este pinchazo de ojo nunca consideré detener la pelea. Aunque el doctor sí quería. A lo largo de mi carrera, siempre he superado desafíos y nunca me he rendido. Esta vez no fue diferente», remarcó entonces el excampeón interino del peso ligero.
«Desafortunadamente en deportes, los accidentes como este son parte de la jornada. Mientras, no usaré el piquete de ojos como una excusa por la derrota, conozco la realidad y tengo más para dar. Avanzando, planeo trabajar en estrecha colaboración con Dana, Hunter y todo mi equipo para evaluar lo que sigue», concluyó Tony Ferguson.