BUENOS AIRES-. Después de pasar 79 días internada en el Hospital Italiano, el jueves 31 de agosto al mediodía Fernando Burlando confirmó el fallecimiento de Silvina Luna. En 2011 Aníbal Lotocki le inyectó a la actriz biopolímeros (polimetil metacrilato) en glúteos y muslos. La mala praxis resultó en hipercalcemia e insuficiencia renal, por lo que necesitaba de un trasplante de riñón.
A casi un mes del fallecimiento de Silvina Luna, Gustavo Conti compartió en sus historias de Instagram una reflexión que la actriz publicó en sus redes sociales antes de su internación. “La vida no te da las personas que tu quieres. Te da las que necesitas. Unas te ayudarán, otras te lastimarán, te amarán y te harán sufri. Pero cada una de ellas te llevarán a ser la persona que estás destinada a ser”, decía el mensaje.
Tras conocerse la muerte de su querida amiga, a quien conoció en la casa de Gran Hermano 2001, Gustavo Conti se despidió con un desgarrador posteo. “Siempre te amamos siempre vamos a amarte, vivimos por los mismos caminos …siempre juntos siempre en mi corazón porque elegimos ser familia”, había escrito el actor en su cuenta de Instagram junto con una foto en la que se lo ve con su esposa Ximena Capristo, su hijo y la modelo.
Los detalles de la autopsia al cuerpo de Silvina Luna
En el informe preliminar, los especialistas del Departamento de Tanatología del Cuerpo Médico Forense especificaron que Silvina Luna tenía “numerosas formaciones nodulares, entre irregulares hasta otras ahusadas y fusiformes, de coloración blanquecina y hasta algunas de ellas pétreas” en los glúteos, región sacra y miembros inferiores.
Los médicos forenses también explicaron que “las formaciones nodulares (granulomas) dan la impresión de reemplazar los haces de las masa musculares glúteas”. Además, encontraron granulomas alojados en el nervio ciático izquierdo, comprimiéndolo, y descubrieron que tenía “calcificadas la mayoría de las arterias y los riñones (nefrocalcinosis)”.
