La relación entre L-Gante y Wanda Nara atraviesa un momento difícil. Después del último encuentro de la modelo y el cantante unas semanas atrás, el intérprete de “Cumbia 420” decidió dejar de esperar que la mediática le dé punto final a su vínculo con Mauro Icardi.
Días después de su crisis con Wanda, L-Gante asistió “La peña de Morfi” y dijo una frase que resonó. “Cuando estoy con mi hija y después cuando estoy solo duchándome. Ahí es cuando pienso en ella…”, le contó el joven a Diego Leuco.
Si bien las declaraciones de Elián sorprendieron, el conductor de Telefe decidió no indagar en el asunto. Acto seguido, el cantante decidió enfocarse en hablar de su carrera: “Pero hablando en serio. La verdad que me gusta mucho lo que hago”.
“Así que siempre estoy pensando en qué hacer, que grabar, que video hacer. No me gusta detenerme. Aparte con lo que me pasó ahora quiero darle más aún. Que no me baje nada», argumentó L-Gante y evidenció su pasión por la música.
El mea culpa de L-Gante
Además de charlar sobre sus intereses, el cantante se refirió a su detención, que duró 100 días. “Me pongo a pensar si yo en ese momento era un ignorante o qué, pero después fue fácil aclararlo. Y es que en ese video había cosas que nosotros en el barrio veíamos como normales, como por ejemplo un arma cerca de los menores. Obvio que estaba descargada”, dijo primero.
“Llegué a darme cuenta de que son cosas que están normalizadas. Las ves normales en los barrios bajos. Quizás no era culpa mía ser un ignorante, pero para todos era normal. Nadie decía ‘¿qué hace un nene haciendo eso? Eso está mal’. Nadie. No se necesitan esas cosas para vivir bien. Es más, hasta te trae problemas”, concluyó L-Gante.
