BUENOS AIRES.- En una jornada intensa en el Senado, Victoria Villarruel logró su primera victoria al abrir el recinto para elegir autoridades y establecer el reparto de las comisiones. Este miércoles, la sesión se encuentra inmersa en el proceso de designación de sus autoridades, marcando el inicio de una nueva etapa legislativa de cara a la administración de Javier Milei.
La jornada del miércoles en el Senado estuvo marcada por tensiones y discrepancias entre las y los legisladores. Con la mitad de la cámara presente, la presidencia de Victoria Villarruel fue cuestionada desde el inicio, dando inicio a un debate que revela las fisuras dentro del cuerpo legislativo. Dos senadores de Unión por la Patria, José Mayans y Juliana Di Tullio, destacaron la falta de respeto percibida durante la asunción de Javier Milei, acusándolo de romper el protocolo y cuestionando la legalidad de la sesión.
Mayans calificó la reunión como «absolutamente ilegal, ilegítima e inconstitucional», mientras que Di Tullio afirmó que la sesión no debería existir, acusando un acuerdo entre Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza. Sin embargo, la presidenta del Senado rechazó la invalidez de la sesión, desestimando la moción de postergación propuesta por Di Tullio.
Victoria Villarruel logra su primer objetivo en el Senado
La sesión continuó, generando respuestas unificadas por parte de La Libertad Avanza y el PRO, que abogaron por dejar atrás las disputas y enfocarse en trabajar por el bien de los argentinos. La incertidumbre sobre la Presidencia Provisional del Senado agregó más elementos a la discusión. Aunque Villarruel es constitucionalmente la mandataria, la situación se complica con dudas sobre la definición de la Presidencia Provisional.
Esta incertidumbre generó malestar entre las y los legisladores y especulaciones sobre posibles operaciones políticas. Guillermo Montenegro, diputado nacional cercano a Villarruel, se destacó en el panorama como un posible factor de cambio. Sin embargo, las reuniones entre Montenegro y José Mayans arrojaron luz sobre las tensiones existentes, con Mayans argumentando que Unión por la Patria carece del quórum necesario para liderar las acciones del Congreso.
En este contexto, un grupo diverso de 15 senadores se reunió para definir la sesión especial que determinaría las autoridades legislativas y las comisiones de trabajo. De esta manera, quedaron así: Unión por la Patria: 34 senadores. Juntos por el Cambio: 23 senadores (7 PRO, 14 UCR, 2 aliados provinciales). La Libertad Avanza: 7 senadores. Frente Renovador de la Concordia: 2 senadores. Por Santa Cruz: 2 senadores. Unidad Federal: 2 senadores. Juntos Somos Río Negro: 1 senadora. Comunidad Neuquén: 1 senadora.