SALTA – Los salteños ahora viven del recuerdo de lo que fueron las palabras de Emiliano Durand, aquel -en ese momento- senador que aspiraba a la intendencia y que prometía no «agobiar» a la sociedad con los impuestos. Ya ocupando el despacho de intendencia en la Municipalidad de Salta, mandó al Concejo Deliberante un proyecto que encontró la aprobación para un aumento en impuestos de 140%.
Durante su campaña como intendente, en el programa Unos y Otros, Durand dijo: «En medio de una crisis económica, con una retracción económica, el Estado no te puede agobiar con impuestos. Cuando vos mantenés los impuestos o bajás los impuestos, cobras más. Cuando vos subís los impuestos, dejás a más gente sin pagarlo».
«Entonces cada vez te vas quedando con una porción menos de gente que puede pagar y vas dejando más gente afuera. Y con eso generás que no suba la recaudación, pero sí la presión tributaria. Subir los impuestos en crisis es el error más grande que puede cometer un Estado», decía en ese momento. Hoy, trató de disfrazar ese impuestazo con una «actualización».
«Acá hay una recategorización que no tiene fundamento. ¿Qué es una recategorización? El municipio, la Intendenta Romero, con un funcionario, resolvieron que había barrios que eran de determinada categoría y que subieron de categoría. Que están mucho mejor porque quizás, porque ellos dicen eso», dijo en ese momento.
«Pero yo recorro las ciudades desde hace mucho tiempo y laburo ahí, porque quizás en una cuadra pavimentaron de todo un barrio y recategorizaron el barrio», aseguraba Emiliano Durand durante su campaña electoral.
«Te subieron los impuestos un 300 o 400% en medio de una crisis. ¿Sabés qué significa eso? Más plata para el Estado y menos plata para la gente. Cuando vos tenés menos plata para la gente y tenés un Estado caro, ¿sabés qué significa eso? Menos inversiones, menos apertura de negocios, menos gente que puede salir adelante», indicaba hace unos meses atrás.
«Yo esa recategorización la voy a derogar. Eso lo hicieron con un decreto la Intendenta y el Secretario de Hacienda. Y después dijeron, ah, si ustedes creen que está equivocado, vengan a la municipalidad y se los damos vuelta. ¡No! El Estado no puede funcionar así. El Estado tiene que funcionar al revés», decía Durand, para una vez que llegó al poder, decidió olvidar sus propias palabras.
«Nosotros tenemos que, el Estado, no tiene que decir, si me equivoco ustedes avísenme. ¡No! Estudiar las cosas antes de hacerlas. Vos tenés todo planificado ya. Perdón, pero tenés que tener contacto con la realidad»