SALTA (Redacción) – Si se trata de entregarse a mano abierta a quienes te recortan los recursos, Gustavo Sáenz es el mejor ejemplo. Claro, su argumento central es que desde el día que asumió Javier Milei se manifestó a favor del diálogo y de brindar gobernabilidad. El famoso refrán «si le va bien al país, le va a ir bien a mi terruño». El viernes el gobernador salteño participará de la cumbre informativa sobre el Pacto de Mayo.
Otro paradigma que está rompiendo el mandatario salteño es su postura antiporteña. Las últimas semanas viene teniendo una muy fuerte participación en programas televisivos de «alcance nacional». Anoche en una entrevista con el periodista Eduardo Feinmann, el gobernador Sáenz confirmó su participación en la reunión que se realizará este viernes.
«Cómo no estar si fui uno de los primeros gobernadores en pedir y plantear la necesidad de estas reuniones«, argumentó el mandatario provincial. Todo esto después de que Sáenz haya sido señalado como uno de los «traidores» por el fracaso de la Ley Ómnibus. La vendetta, de todos modos, recayó sobre Flavia Royón a quien despidieron de su cargo en la Secretaría de Minería.
Al mismo tiempo, el mandatario salteño manifestó la necesidad de lograr acuerdos y consensos pero no a libro cerrado. «Tenemos que gobernar y hemos perdido tres meses valiosísimos para la gente y tenemos la obligación de hacerlo. El gobernador que no vaya evidentemente no tiene capacidad de diálogo«, sentenció Sáenz.
Buscar soluciones a problemas que no resolvió en sus primeros cuatro años
Más allá de que el presidente Javier Milei anticipó que el nuevo Pacto de Mayo estará supeditado a la aprobación de la Ley de Bases y el DNU, el gobernador aclaró que no hay nada preciso. La reunión de este viernes será clave para definir más detalladamente los contenidos que deberá incluir los 10 puntos propuestos por el Jefe de Estado.
Por lo tanto, Sáenz reconoció que «no son 10 mandamientos, calculo que el viernes vamos y recién comienza la conversación». También aclaró que «hay muchas por discutir», especialmente lo que tiene que ver el trato del presidente con los gobernadores y la oposición.
Puntualmente, el mandatario provincial nombró algunos de los ya clásicos problemas que tiene Salta. «Acá hay gente sin agua, sin cloacas, sin luz. Pagamos tres veces más caro el gas; si yo le mando una factura del barrio más humilde de Salta este paga tres veces más que Puerto Madero y no me parece justo«, concluyó el gobernador Sáenz.
