SALTA (Redacción) – Este 24 de marzo fue atípico, insólitamente desde el Gobierno Nacional se levantó una bandera donde prácticamente se negó los 30.000 desaparecidos. Diputados, senadores y referentes del espacio libertario subestimaron la tragedia argentina iniciada el 24 de marzo de 1976. Pablo Kosiner criticó la soberbia respuesta de Martín Menem por la participación de la juventud en la Marcha por la Memoria, Verdad y Justicia.
Bajo la lógica de que el kirchnerismo ha politizado y partidizado el 24 de marzo, el diputado nacional sostuvo que no entendía porque tantos jóvenes movilizaban una fecha así cuando nunca lo vivieron. Por eso Pablo Kosiner repudió totalmente estos dichos del sobrino del innombrable Carlos Saul. Dicho esto, hasta es una contradicción del gobierno de Milei. más casta que ese apellido imposible.
«La desaparición forzada de personas es un delito de naturaleza continuada o permanente mientras no se esclarezca la suerte y el paradero de la persona desaparecida«, indicó Kosiner al respecto. El exdiputado nacional fue uno de los tantos políticos salteños que levantó su voz a favor de la Verdad, Memoria y Justicia.
A su vez, también explicó que hasta no determinarse el «paradero de la víctima o el reconocimiento de sus restos», la figura de desaparecido sigue vigente. Por lo tanto, todos aquellos que bajo la dictadura militar fueron secuestrados y siguen sin saber su paradero se aglutinan bajo esa figura. Por lo tanto, el planteo de Menem es, al menos, provocativo en el sentido de saber lo que se vivió por su propia familia.
Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles
Por último, Kosiner le recordó que «el plan sistemático de violación a los derechos humanos en Argentina no es cosa del pasado. Son miles de casos pendientes de resolución. Cientos de nietos sin recuperar su identidad», indicó el exfuncionario provincial.
«A tal punto que según nuestro marco legal, la jurisprudencia y los tratados internacionales, los crímenes cometidos por durante la última dictadura militar al ser considerados delitos de lesa humanidad son imprescriptibles«. En definitiva, «el Estado argentino no puede indultar ni dictar leyes de amnistía», concluyó.