SALTA (Redacción) – Los últimos meses han sido feroces para la economía de los argentinos. Si bien es cierto que el objetivo inicial del nuevo Gobierno Nacional es bajar la inflación, eso hasta ahora parece ser un hecho concreto y algo que se estaría logrando. Sin embargo, hay insumos básicos fundamentales que siguen teniendo su impacto como ocurre con el valor del combustible.
En el marco del proceso de ajuste y «sinceramiento» de los precios de la economía real, el combustible sufre un nuevo aumento. Nada más que en este momento se corresponde a la tercera etapa de la actualización del Impuesto al Combustible y al Dióxido de Carbono. Las mismas fueron dispuestas en el mes de febrero pasado, lo cual influye de lleno en el bolsillo de los argentinos.
Ya se hizo costumbre que las horas antes de que se concrete una actualización de los combustibles haya largas filas de autos en las estaciones de servicio. Desde la devaluación del 118% de diciembre se volvió una constante la suba de precios permanentes en los productos de la canasta básica.
Desde hoy lunes 1 de abril el precio de la nafta es de $1.029 para la naft premium y el gasoil de $879. Hasta ayer el precio de los combustibles esenciales era de $800 y con la actualización de hoy se acumula un incremento del 106% desde diciembre. El precio del 13 de diciembre era de $404.
El impuesto al combustible
Antes que nada se debe tener en cuenta que el Impuesto al Combustible se lo creo bajo la presidencia de Carlos Menem, en 1998. Fue el presidente Mauricio Macri quien dispuso actualizaciones trimestrales, ajustado por inflación. Sin embargo, en el 2019 eso se canceló, a lo que se suma que desde el año 2021 quedó totalmente congelado. Milei lo descongeló y volvió a sufrirse una escalada de la suba de los precios.