SALTA (Redacción) – La Provincia de Salta pasó a tener una de las tarifas de luz más caras del país. Eso impacta de lleno en la actividad hotelera, gastronómica y turística, quienes tienen que pagar el doble o el triple que el mes anterior. El brutal tarifazo eléctrico avalado por el Ente Regulador tras el pedido de EDESA genera mucho malestar en diferentes sectores.
Por eso es que desde la Cámara Hotelera y Gastronómica se decidió presentar un amparo en contra de EDESA. Juan Lucero, presidente de la entidad regional, habló en un programa radial sobre esta situación puntual. Aclaró que buscan principalmente revertir el aumento de tarifas aplicado por la compañía de energía eléctrica.
«Nos dimos cuenta de que había muchos colegas complicados para pagar las facturas», sostuvo. Por eso es que «se decidió llamar a los abogados de la Cámara y presentar un recurso de amparo. Fue un trabajo de juntar más de 15 casos testigos en toda la provincia, de los aumentos desmedidos que habíamos tenido en diferentes establecimientos. Presentamos este recurso a la justicia federal esperando a que nos den lugar», detalló Lucero.
Números que hablan por sí solo
Ahora cuando uno observa los números, los aumentos y las cifras a pagar se comprende mejor la desilusión los comerciantes. «A un hotel grande que pagaba $2.000.000 (de luz), ahora le llegó $5.000.000″, contó un caso Lucero. Otra situación es la de un » local gastronómico que pagaba $300.000, le llegó $1.200.000.» Pero lo más alarmante de todo esto es que «tampoco hay una regla de como es el aumento y por qué».
El objetivo que buscan ahora es «el objetivo es retrotraer la factura a febrero, antes de la suba y declararlo inconstitucional«. Pero, además de eso, «que si se vuelve a hacer un plan de suba se haga medido y pausado, no de esta manera, de un mes a otro con incrementos de un 250% o 300%», expresó el representante de los hoteleros y gastronómicos.
Lo más alarmante de todo es que la actividad en general ha caído, al igual que el nivel de consumo. Lucero detalló que las ventas son un 30% menos que antes y que junto a los aumentos de tarifas se vuelve «cada vez más insostenible mantener el negocio abierto. Sin consumo y sin trabajo, es complejo», advirtió.
