ECUADOR.- Este miércoles en el Estadio Banco Pichincha, Talleres logró rescatar un punto agónico ante Barcelona de Guayaquil tras igualar 2-2 en un encuentro correspondiente a la segunda jornada de la Copa Libertadores. Gracias al tanto de Juan Rodríguez sobre el final, el Matador evitó la derrota y logró salvar el invicto en el Grupo B.
La primera emoción del partido se produjo a los 28 minutos del primer tiempo mediante un golazo de Damián Díaz, quien sacó un sensacional remate desde afuera del área. Sin embargo, la “T” reaccionó a tiempo y antes de irse a los vestuarios, emparejó las acciones por medio de Federico Girotti, quien puso el empate con un derechazo.
Posteriormente, a los 57 minutos, el lateral Willian Vargas recibió una falta en el área y el árbitro Esteban Ostojich no dudó en cobrar penal. El encargado de la ejecución fue “Kitu” Díaz, quien no falló desde los doce pasos. Luego, en la última jugada del partido, un tiro libre lanzado por Nahuel Bustos conectó con la cabeza de Juan Rodríguez, quien marcó la igualdad agónica.
La palabra del análisis del entrenador de Talleres
En conferencia, Walter Ribonetto reflexionó: “Merecíamos por lo menos llevarnos este punto. Hicimos mucho mérito para ganar el partido. Principalmente en el segundo tiempo donde el rival no tuvo situaciones de gol, salvo el penal. Es mérito exclusivo de los jugadores, de intentar, de someter a un rival de esta jerarquía y de visitante. Reconocerlos porque se hicieron cosas muy buenas y es meritorio”.
Luego, el DT comentó: “Antes del segundo gol tuvimos varias situaciones para empatarlo. Ellos también ya estaban en campo propio. Metimos mucha gente en campo rival para intentar generarle ese ataque organizado y situaciones. Se fue dando de esa manera. No estuvimos finos en la primera, pero lo terminamos empatando con la pelota parada”.