SALTA – el lector deberá hacer un esfuerzo y retroceder hasta el el mes de mayo del 2021, cuando el (en ese momento) diputado nacional, Martín Grande, se enojó con la fiscal salteña Verónica Simesen de Bielke. Porque no le gustaba la manera en la que la funcionaria judicial estaba llevando adelante una investigación en contra de la Municipalidad y la trató de “atorranta”.
Cabe recordar que los insultos del dirigente del PRO hacia la fiscal provincial cobraron notoriedad nacional. Esto lo obligó a pedir unas disculpas públicas, pero no terminaron de convencer, no solo a la sociedad salteña, sino tampoco a la fiscal atacada. En el pedido de disculpas de Grande, definió el término atorranta como “un americanismo que significa ‘vago’, ‘holgazán’, ‘desvergonzado’».
La jueza Noemí Valdez dictó medidas para que el exdiputado se abstuviera de agraviar a Simesen de Bielke y realizara capacitaciones en género. Ante todo esto, Martín Grande no acató ninguna de las disposiciones y la causa derivó en un proceso por desobediencia a la autoridad. Y ahora tendrá consecuencias
Es necesario recordar que Grande debía realizar una capacitación sobre la Ley Micaela, pero no lo hizo. Buscó anular el caso y alcanzar el sobreseimiento, algo que no llegó a buen puerto. El caso llegó a juicio oral y resultó condenado a una multa monetaria. Sin embargo, Grande no se presentó.
La felicidad de Verónica Simesen de Bielke
En este punto, fue la propia fiscal Verónica Simesen de Bielke quien celebró la confirmación de la condena a través de sus redes sociales. “Se confirmó la condena por injurias al exdiputado. Basta de violentos” , cerró.
En su momento, Simesen de Bielke había revelado: “Es el pago de una suma, q si bien no pareciera mucho, fue el máximo previsto en el código penal. Pero el mensaje es otro…no se puede andar injuriando gratuitamente, todo acto tiene sus consecuencias”