SALTA (Redacción) – Con la aparición de los días fríos y las bajas temperaturas, la situación del dengue en Salta podría comenzar a un mejorar un poco. Según los datos consultados por los médicos que trabajan en los consultorios febriles esta semana hubo una considerable baja de personas con dengue. Sin embargo, hubo suba por otros problemas de salud.
Los consultorios febriles se ubican en Castañares, Villa Primavera, El Manjón, Intersindical, Solidaridad, Villa Lavalle. Mientras que en el macrocentro en Sarmiento y Entre Ríos, en turnos que van de las 8 a las 20 horas de lunes a viernes. A excepción del último mencionado por fuera de la zona céntrica, ninguno atiende los fin de semana.
Por eso es que un profesional sanitario de Villa Lavalle confirmó que «han mermado los casos. A lo que agregó «un factor favorable para esto fue el cambio de clima pero además, la gente ya sabe como manejarse ante los síntomas y que no se puede hacer demasiado». También recordó que con el dengue «la fórmula es paracetamol cada seis u ocho horas y procurarse hidratado tomando muchísima agua».
Si bien es cierto que a inicios del mes de marzo la mayoría de los centros de salud y hospitales estuvieron sobresaturados, la situación comenzó a cambiar. «Teníamos unos 15 pacientes con suero aquí por deshidratación y otros tantos con fiebre esperando la atención. Fue grandísima la demanda. En ese momento todo había colapsado. Ahora, por ejemplo, no hay nadie con fiebre esperando atención», aseguró.
El rol de la desigualdad social en la prevención
Uno de los especialistas indicó que los lugares más complicados para mitigar el dengue es donde mayor nivel de desigualdad existe. «Lamentablemente no tienen ni para comprar un paracetamol entonces por ahí toman un solo comprimido, se sienten un poco mejor pero luego recaen, por suerte el clima ayuda y por las noches refresca más entonces eso puede contribuir a eliminar el mosquito«.
También recordó que es fundamental «tener especial cuidado en los hogares y eliminar los posibles criaderos de mosquitos, como los recipientes de agua estancada«. Finalmente, reconoció que «esta pesadilla del dengue no se va a terminar, si no hay medidas de raíz, el año que viene será caótico, más grave. Dijeron que iban a traer vacunas pero no hay nada concreto todavía», cuestionó.