SALTA (Redacción) – El senador por Iruya, Walter Cruz, es uno de los mejores representantes que tienen los pueblos originarios en Salta. Cada vez que puede y tiene la oportunidad se enfoca en buscar soluciones para las comunidades nativas. Ahora apuesta a lograr acuerdos en el Senado para concientizar sobre el chineo y poner fin a esta práctica totalmente violenta.
Por eso es que presentó una iniciativa en la Legislatura sobre violencia y agresiones sexuales contra las mujeres originarias. Allí Cruz cuenta con el apoyo de Dani Nolasco, Esteban D´Andrea y Sonia Magno. Esta iniciativa tiene estado parlamentario desde el mes de octubre del año pasado pero no logró avanzar ni su aprobación final.
El proyecto legislativo establece en su artículo 1 «tiene por objeto la prevención, visibilización, sensibilización y educación sobre crímenes de odio consistentes en las agresiones sexuales a personas pertenecientes a los Pueblos Originarios, en todo el territorio Provincial». Desde el 11 de octubre cuenta con estado parlamentario, pero no logró establecerse la agenda de trabajo.
«Ahora estamos comenzando con la ronda de consultas», comentó Cruz al respecto. Aclaró que el objetivo es lograr obtener la mejor ley posible al respecto. «Nos hubiera encantado que tome media sanción la semana pasada que fue la Semana de los Pueblos Originarios, pero queremos sacar la mejor ley posible y después mejorarla con las inquietudes y contribuciones”.
Combatir la violencia
De tal manera, el senador destacó el compromiso que hay para avanzar en estrategias de combate contra la violencia. Además, sostuvo que este trabajo hay que hacerlo con las comunidades, pensando en ellas, sino «sino estamos tratando de resolver algo desde afuera que no conocemos”.
«En la primera ley me tocó estar solo, pero hoy tenemos el compromiso del Senado de acompañar esto, en honor a esa mujer y miles de mujeres indígenas invisibilizadas», celebró el senador Cruz. A modo de cierre, recordó a la referente Octorina Zamora, quien «no estuvo cuando la tratamos pero algunos me dijeron que tenía que tener su nombre porque no tuvo miedo de plantear estas situaciones a pesar de las consecuencias».