SALTA (Redacción) – Seguramente la Ley de Bases en el país divida muchas aguas y provoque grandes rupturas internamente en los bloques políticos. Emiliano Estrada le viene marcando la cancha al gobernador Gustavo Sáenz quien dice una cosa, pero manda a sus diputados a que hagan otra distinta en el Congreso de la Nación.
En tiempos de ajuste económico, de achicamiento del Estado y de recorte de recursos a las provincias; los diputados de Sáenz optaron por acompañar en su totalidad a la Ley de Bases. Como si esto fuera poco, también Calletti y compañía votaron a favor de las privatizaciones entre las cuales se incluyen los ferrocarriles. Obviamente, Estrada no perdonó esta actitud y lo denunció en redes sociales.
Por eso fue que el diputado nacional advirtió sobre el peligro que implicaría avanzar en la privatización de este sector. Una vez más queda a la muestra que el gobernador Sáenz optó acercarse y negociar con los libertarios sin importar los intereses genuinos de la provincia. Eso sí, para la televisión lleva un discurso potente lamentando los recortes.
«Los Diputados de Gustavo Sáenz acaban de votar afirmativamente las privatizaciones de empresas«, escribió de manera crítica en sus redes sociales Estrada. Luego aclaró que «cuando se elimine el servicio de tren de Güemes a Salta, acuérdense del Gobernador que dice defender los intereses de los salteños. La alternativa es el bondi a $5.500 el tramo», señaló.
El diputado advirtió sobre el peligro de la internacionalización del precio del petróleo
Por otro lado, al momento de tomar la palabra, el diputado nacional advirtió sobre la gravedad de poner el precio de los combustibles con valores internacionales. «Hace meses vengo advirtiendo que no hay una buena para la industria. Vuelvo a marcar el costo de la energía porque en este proyecto de ley está estableciendo que el precio de la nafta va a tener que ser a precios internacionales«.
También, Estrada rechazó la posibilidad de las privatizaciones y al respecto había mencionado que «no estoy en contra del capital privado de las empresas, de lo que si estoy en contra es que privaticemos empresas con un gobierno anarcocapitalista que no cree en el Estado, va a desregular todo y va a terminar como en los noventa».