SALTA (Redacción) – El presidente Javier Milei siempre dice que uno de sus grandes referentes políticos es Carlos Menem. Pero resulta contradictorio que hasta los propios menemistas salgan a marcar errores y advertir que está cometiendo errores. Ahora fue el turno de Armando Caro Figueroa, quien estuvo a cargo del Ministerio de Trabajo entre 1993 y 1997.
Ayer fue consultado en un programa televisivo para saber como ve el Gobierno de Javier Milei y marcó algunas diferencias considerables. Indudablemente que la gran pregunta giró entorno a la Ley de Bases, donde se incluye una reforma laboral. De esto se destacan los puntos referidos al plazo del periodo de prueba, creación de un Fondo de Desempleo y otras medidas.
En primer lugar, el exministro de Trabajo de Carlos Menem advirtió que «no soluciona los problemas del Norte». Por el contrario, es algo más fácil de aplicar e implementar en la zona de la Pampa Húmeda o el Litoral. Se trata de lugares mucho más «próspero, industrializado y lleno de potencialidades», remarcó Figueroa. «No resuelve los problemas de Salta, Jujuy, Catamarca, Santiago del Estero que tienen un grave problema para crear empleo decente«, aclaró.
Como ejemplo mencionó el caso de la Ciudad de Salta que cuenta con aproximadamente un millón de habitantes. El abogado explicó que solamente hay 110.000 puestos formales en el sector privado cuando lo idea sería el triple aproximadamente, indicó. «La economía desde el punto de vista del empleo es débil y no ha logrado superar ese inconveniente», reconoció.
Un presidente que no dialoga
Mientras tanto, Figueroa indicó que uno de los principales problemas que existe es que el presidente no dialoga ni busca acuerdos. «No muestra una sensibilidad para los problemas del Norte, no solamente en la Ley Ómnibus, el Decreto de Necesidad y Urgencia, sino en el llamado Pacto de Mayo», remarcó.
Finalmente, el salteño y exfuncionario menemista indicó que fue un error no haber dialogado con la CGT porque son los representantes genuinos, aunque a Milei no le guste, de los trabajadores en relación de dependencia. A modo de cierre, Figueroa advirtió que si el Gobierno no cede y sigue con su postura inconmensurable, el humor social podría complicarse.