A lo largo de generaciones, hemos escuchado acerca de los aspectos negativos que tenía el consumo de vino. Paradójicamente, mientras tanto se daba publicidad a bebidas azucaradas y gaseosas que mucho distan de ser saludables. En ese punto, y siempre recalcando la importancia de beber con moderación, vamos a referirnos a las propiedades que tiene nuestra bebida favorita y resultan beneficiosas para nuestra salud.
La propiedad clave del vino
La más importante es la del resveratrol. Se trata de un polifenol de origen natural y que es antioxidante, lo que brinda protección a nuestro cuerpo de contagiarse de virus o bacterias que generen enfermedades. El resveratrol actúa en nuestro organismo como antiinflamatorio, antialérgico, antiagregante plaquetario en nuestra sangre, y como muchos expertos sostienen, ayuda en prevenir la formación del cáncer. En el mismo sentido, también aporta protección a la generación de diabetes y alzheimer.
La uva naturalmente contiene resveratrol, sobretodo en su piel, y en el proceso de fermentación y maceración, al formarse el mosto, llega a vinos como el Malbec, la gran cepa argentina. La presencia de este antioxidante en la bebida tiene influencia de distintos factores externos como el clima y la humedad del ambiente, la mayor o menor exposición al sol, el tiempo que tarde en hacerse la vendimia y hasta la zona en que se ubique.
No obstante, se sostiene que cada litro de vino tinto llega a reunir hasta 7 miligramos de resveratrol. Esta sustancia, en general, es considerado como un beneficio para mantener una vida sana y que aleje síntomas de envejecimiento. A su vez, también es considerado como suplemento nutricional de quienes practican actividad física con frecuencia.
La ayuda para el corazón
El órgano humano que más beneficiado se ve por la presencia de este antioxidante es nuestro corazón. Por su presencia se previenen las enfermedades cardíacas, como los infartos. A su vez, evita la formación del colesterol malo (LDL) y genera colesterol bueno (HDL), gracias a la presencia de triglicéridos.
Los vinos con más resveratrol
Las variedades con cantidad más alta de resveratrol son todas de vino tinto. Entre ellas, el Malbec, el Syrah, el Pinot Noir y el Cabernet Sauvignon. Entre los primeros es distinguible el Viña Centenaria Malbec de la Bodega Mena Saravia, un vino nacido en el Alto Valle de Hualfin, con un año de crianza en barrica, como se recomienda para poder aprovechar de la mejor manera las cualidades que ofrece esta variedad.
Además del reservatrol, podemos encontrar otras tantas propiedades saludables en el vino. Se distinguen entre ellas las vitaminas A, vitamina C y varias del complejo B, ácido fólico, biotina, tiamina o piridoxina. En tanto, cuenta con cantidades de hierro que ayudan a evitar la anemia.
Otro punto importante es que por su composición, representa un recomendado elemento para ser utilizado como diurético, sumado a que la presencia de sulfato de potasio ayuda a limpiar los riñones de la presencia de toxinas.
Las vitaminas B2, dentro del complejo mencionado de subtitpo B, tienen la particularidad de regenerar nuestro hígado y la flora intestinal, ayudando al proceso de digestión, especialmente de alimentos pesados como el pescado o la carne.
En tanto, la presencia del vino implica salubridad en un punto no conmensurable, pero sí muy presente en las personas, como el bienestar emocional. Distintos estudios han comprobado que tras beber vino, sobretodo en pareja o grupos, se ejerce una influencia positiva en el cariño y la armonía dispensada. A su vez, activa las hormonas de la felicidad.
Beber vino en cantidades normales es símbolo de bienestar, salud y relajación. Vaya entonces un momento especial para disfrutarlo.