SANTIAGO DEL ESTERO.- Este domingo en el Estadio Madre de Ciudades, Estudiantes derrotó a Vélez en los penales (4-3) y conquistó la Copa de la Liga Profesional. Gracias a la labor de Matías Mansilla, el Pincha se impuso ante el Fortín y se quedó con el campeonato local. De esta manera, el León sumó un nuevo título, el décimo sexto de su historia y el décimo a nivel doméstico.
Luego de vencer a Barracas Central y de dar el golpe frente a Boca en los penales, los dirigidos por Eduardo Domínguez siguieron por la senda triunfal ante el conjunto de Liniers, que venía de dejar en el camino a Godoy Cruz y Argentinos Juniors en inferioridad numérica. Ahora, el elenco platense logró cerrar su campaña con una buena victoria en el juego decisivo.
En el primer tiempo, los comandados por Gustavo Quinteros se acomodaron mejor en el terreno de juego y generaron varias ocasiones que no pudieron aprovechar. De hecho, estuvieron cerca de abrir el marcador con dos remates de Christian Ordoñez, uno de ellos se estrelló en el travesaño. Sin embargo, Estudiantes reaccionó y respondió de forma eficiente.
Cuando transcurrían 14 minutos de la primera mitad, José Sosa conectó con Edwin Cetré, quien asistió a Eros Mancuso. El lateral derecho se tuvo fe desde afuera del área y sacó un formidable remate que se le coló al arquero Tomás Marchiori. Luego, el Fortín respondió de la mano de Thiago Fernández y Francisco Pizzini, pero fue capaz de emparejar las acciones.
El triunfo de Estudiantes en los penales
En el complemento, a los 58’ Damián Fernández dejó con uno menos a Vélez. Sin embargo, los de Liniers llegaron al empate por Alejo Sarco a los 63’. Tras la expulsión de Gastón Benedetti a los 69’, la definición se estiró a los penales. Desde los doce pasos, Matías Mansilla se lució al atajarle los remates a Joaquín García, Santiago Cáseres y Álvaro Montoro. Así, Estudiantes gritó campeón.