SALTA – Durante esta jornada, el gobernador kirchnerista, Gustavo Sáenz, encabezó la entrega de más de 200 mil manuales escolares. En el evento, también estuvo la ministra de Educación, Cristina Fiore. Ella acompañó al mandatario, junto a otros docentes salteños.
En pie de guerra con Nación para que devuelva los fondos para el pago del FONID, entre otras (según la visión del gobernador) injusticias que está sufriendo Salta, Sáenz terminó emocionado, haciendo una sorpresiva confesión ante los menores.
El mandatario sorprendió a los pequeños cuando dijo: “Venía triste, cansado, abatido de tantos problemas. Me dieron la fuerza suficiente para seguir adelante. Ese cariño sincero que nace del corazón de ustedes y que recíproco vamos a juntarlo para seguir trabajando por Salta”, indicó.
¿Emotivo?
Luego, a los gritos, Sáenz, dijo: “Los quiero chicos y a no bajar los brazos nunca, que somos salteños, somos solidarios. Somos de una calidad humana inigualable. No se olviden nunca de eso. Los quiero mucho, que Dios los bendiga y a seguir estudiando, que ahí está el futuro”, decía el gobernador, mientras los niños lo miraban, y aplaudían.
En ese mismo acto, Gustavo Sáenz hizo hincapié en la importancia de invertir en educación y en salud. «Cuando no hay plata, como dicen, hay que priorizar; y la prioridad para este gobernador y su equipo van a ser la educación y la salud pública«, dijo, en un claro mensaje al Gobierno nacional.
El nuevo discurso de Gustavo Sáenz
En otro tramo de su alocución, el gobernador salteño amplió diciendo: “no somos menos que nadie, le queremos mostrar al país que aquí hay calidad educativa y talentos que pueden verse reflejados el día de mañana a nivel nacional”.
En ese contexto y aprovechando un acontecimiento institucional, Sáenz se tomó unos minutos para hablar sobre la mala relación que tiene Salta con Nación: “Vivimos en el norte profundo de la patria”, dijo y volvió a calzarse el traje de Güemes, como único salvador de los salteños.
“Pero no vamos a permitir que se olviden de ustedes porque aquí tienen un gaucho que los va a acompañar, ayudar, a cuidar, proteger como corresponde como hicieron nuestros padres y nuestros abuelos”.