El pasado 21 de marzo vivimos en este hemisferio la llegada del otoño. Y como cada estación tiene sus variables climáticas, emocionales y hasta de luz solar, también es importante conocer cuáles son los mejores vinos Malbec para disfrutar en este tiempo de hojas amarillas y sol tenue, que si bien atravesó ya más de la mitad de sus días, sigue siendo la estación predominante en estas latitudes.
Para las bodegas ubicadas en nuestro país, donde la cepa por excelencia es sin duda el Malbec, el comienzo del otoño coincidió con el final de la vendimia. Ese fin de ciclo, que asimismo implica el comienzo de otro que completará todo su período en el verano, suele tener a productores y enólogos haciendo un balance de lo que pudo recolectarse.
Como lo marcan las temperaturas, es una etapa de transición, con marcas medias que salvo algunas jornadas extremas, estarán lejos del calor elevado y el frío excesivo. Por eso recomendaremos vinos de intensidad media, para acompañar tanto las tardes templadas como las nochecitas ventosas.

Cabernet Franc y Tannat
La primera recomendación es un Cabernet Franc. Dominado por un color rojo intenso, en su aroma se percibe un gusto pimentoso o mentolado, que refresca de una manera amable. Pero la equilibrada presencia de taninos logra que este frescor no se “pase de rosca”, pudiéndolo calificar como un vino amable, ameno y muy frutal.
Por otro lado tenemos al Tannat. Es un vino ideal para beberlo fácil, producto de su acidez y su bajo contenido de alcohol que lo vuelve digerible. A esto se sumará el sabor a frutos rojos distinguible y su color granate que balancean la indudable presencia ácida. Esta variedad es llamativa por su final, que nos dejará con ganas de repetir la copa.
Chardonnay y Malbec
Si hablamos de final prolongado podemos incluir al Chardonnay. Con aroma a cítrico y toques de vainilla y miel, esta variedad de vino blanco nos instala en los colores otoñales y la percepción de la calma después de tanta vorágine. Se trata de un producto untuoso y que nos terminará de cautivar al terminar de beberlo, entre los que se destaca el Chardonnay Fermentado de Bodegas Susana Balbo.
Más volcados hacia los vinos dulces, optamos por el Malbec. Con sus destellos color violeta, su aroma a ciruela o cereza nos brindará el frescor necesario para acompañarlo con algún plato característico de los primeros fríos, como pueda ser una cazuela al disco. El Malbec dará un ingreso dulce a la boca, mediante el cual podremos distender el paladar de la temperatura y el calor emanado de nuestro plato. Aquí destacamos el Viña Centenaria Malbec de Bodega Mena Saravia.
Al margen de estas recomendaciones particulares, es distinguible que la época otoñal será la ideal para aquellos vinos criados en barricas de roble, donde se podrán percibir las notas que aporta la madera. También, aquellos de paladar ancho y de muy consistente estructura, para beber con una temperatura de servicio en torno a los diez grados centígrados.