BUENOS AIRES.- Finalizó el periplo por Mar del Plata para Fernando Belasteguín, quien cayó en los cuartos de final del World Pádel Tour frente a los actuales número uno, Arturo Coello y Agustín Tapia, quienes lo vencieron a él y a Juan Tello por un categórico 6-3 y 6-1. De esta forma, el público decidió honrarlo con un masivo aplauso en el estadio.
Fueron 16 años consecutivos dedicado a la disciplina en los que demostró ser un campeón con todas las letras. Dominó por años el escalafón mundial y ahora pasó la posta a otros argentinos. Curiosamente, el abrazo y la emoción con ambos también guarda una historia: tanto Cuello como Tapia llegaron a ser sus compañeros.
En una entrevista a El Gráfico, recordó sus inicios: «Tenía mucho miedo. Estuve cuatro meses, los primeros cuatro meses de mi último año como profesional, con mucho miedo. La pasé mal; venía mal con el codo, después me rompí el gemelo, tuve miedo de perderme este torneo. Cuando llegué me saqué una mochila muy pesada de encima”.
Su último gran desafío será forma parte de la Copa del Mundo, que se llevará adelante del 28 de octubre al 2 de noviembre: “Para el Mundial quedan cuatro meses. Cuatro meses y pico. Me voy a romper el alma como lo hice desde siempre. Si no llego a ir ojalá que el cuerpo técnico por lo menos tenga dudas. Si me llevan sería impresionante. Son cuatro meses en los que me seguiré cuidando para mejorar y aprovechar el compañero que tengo al lado. Ya veremos”.
El legado que dejó en el pádel
Fue el primer sudamericano en ubicarse en lo más alto. Alcanzó los 162 títulos como profesional, además de incontables finales. Junto con Pablo Lima y Sanyo Gutiérrez tuvo un sólido desempeño que lo llevó a estar en lo más alto. Ahora le tocará pasar la posta para que otros argentinos hagan sus primeras armas en el deporte.