SALTA (Redacción) – En la extendida jornada de festejos por el aniversario de la muerte de Manuel Belgrano, el gobernador Gustavo Sáenz se reunió con otros mandatarios provinciales y el presidente Javier Milei. El punto de encuentro fue en la Casa Rosada y al jefe de Estado le colgaron el poncho de Martín Miguel de Güemes en su hombro.
Junto a Sáenz estuvieron también los gobernadores de Catamarca Raúl Jalil, de Jujuy Carlos Sadir y de Tucumán Osvaldo Jaldo. Como figuras estelares se encontraron además con Karina Milei, el jefe; y Guillermo Francos, jefe de Gabinete. Allí se hizo entrega del famoso Pacto de Güemes, la propuesta para un nuevo régimen, el proyecto del Corredor Bioceánico y la continuidad de obras.
En otra parte, el salteño aseguró que «el norte argentino es tierra de oportunidades tiene todo lo que el mundo demanda y lo que el país necesita para salir adelante. A su vez, remarcó la necesidad de que Nación y las Provincias trabajen juntas. «Esto era lo que Güemes esperaba: una Argentina unida para salir adelante», enfatizó Sáenz al respecto.
Vale destacar que el lunes pasado ya se había hecho entrega del Pacto de Güemes a Victoria Villarruel cuando estuvo en Salta en la conmemoración al Héroe Gaucho. De este modo, se sella de manera definitiva el acuerdo que tanto promovió el gobernador en el último mes. Asimismo, agregó que no se trata sólo de obras sino de pensar un modelo de país.

Lo que el Pacto promueve
En resumidas palabras, el gobernador Sáenz aclaró que el Pacto de Güemes tiene como objetivo promover el financiamiento por parte de Nación de diferentes obras y servicios que cada provincia considera fundamental. Se destaca entre ellas los trabajos de infraestructura de desarrollo humano y productivo. Sintéticamente, rutas, viviendas, escuelas, gasoductos, ramales ferroviarios, plantas depuradoras, entre otras.
Finalmente, para el mandatario salteño el Corredor Bioceánico es una obra fundamental que podría abrir la puerta a nuevos beneficios y ventajas a las economías regionales. De este modo, Sáenz junto a los demás gobernadores pudieron reunirse con el presidente por primera vez en seis meses desde que asumió el mando.