SALTA (Redacción) – Hace poco hubo de cambio de cúpula en la Policía de Salta. Esto dio lugar a un replanteo de los objetivos y metas a cumplir. Desde ahora la máxima autoridad de la fuerza provincial es el comisario Diego Bustos, quien estuvo a cargo de la Dirección General de Ciberseguridad. En diálogo con un medio radial anticipó los principales desafíos hacia adelante.
Por su paso previo en la Dirección de Ciberseguridad conoce bastante sobre las nuevas modalidades delictivas. Pero lo más importante es el trabajo para prevenir y combatir los delitos complejos. Bustos sostuvo que es fundamental pelear contra la narcocriminalidad y los asaltos en banda en la provincia, mas aún siendo una región fronteriza.
Bustos remarcó que los dos lugares que mayor preocupación le generan son Tartagal y Orán. Allí se dan los principales focos de delitos. «En nuestra ciudad Capital no se ve algo similar”, remarcó sobre la Salta. A su vez, señaló que «el principal objetivo es evitar que esta provincia se transforme en algo como Rosario«. De allí los trabajos coordinados con Nación y las fuerzas de seguridad.
También contó que los cadetes ya se encuentran trabajando y ya se comenzó con el nombramiento de 150 aspirantes que fueron puestos a disposición. A su vez, hay otros 372 que están a la espera de incorporarse a la fuerza de manera definitiva. Aseguró que «no dudo que se hará efectivo muy pronto su nombramiento«.
Las cámaras de seguridad y control
Por otro lado, también habló de las cámara de seguridad y control que hay en la provincia. El 90% de las mismas se encuentran en funcionamiento y solo el 10% ha sido vandalizada. Bustos explicó que son utilizadas para detectar o vigilar lo que ocurre en diferentes puntos de control.
A modo de cierre, señaló que se trabaja para llevar más móviles a lugres como La Caldera o Islas Cañas. Todos estos son lugares donde se ha reclamado y solicitado que envíen personal y herramientas de trabajo. De este modo, se da el inicio de la gestión de Bustos al frente de la Policía de Salta.