SALTA (Redacción) – Las voces al interior del Gobierno provincial es cuanto menos contradictoria. Mientras que el gobernador Gustavo Sáenz busca tender puentes a todo momento, sus segunda línea marcan la cancha al presidente Javier Milei. Quien siempre mostró su clara diferencia fue Antonio Marocco que volvió a apuntar en contra de su gestión y el daño que ocasiona ante la sociedad.
Fue en un programa televisivo que el presidente del Senado de la Provincia y vicegobernador dio su punto de vista sobre el Pacto de Mayo y la situación política en general. Marocco le habló de frente a la sociedad explicando que se encuentran ante dos situaciones antagónicas. Por un lado, reconocer que se han equivocado o ratificar el mandato del presidente.
Por lo tanto, replicó la famosa prédica peronista de que “la única verdad es la realidad”. A su vez, tiró directamente contra el «algoritmo triunfalista» del Gobierno nacional que a todo momento trata de bajarle el precio a los pésimos indicadores de la economía en general. De este modo, expresó su preocupación por la situación actual que se vive en el país.
En este aspecto, expresó sus sensaciones manifestando que «quiero creer que hay maduración en la sociedad«. También reconoció la parte que le toca a los que están en política hace muchos años. «Si es Milei versus la política, gana Milei; si es la sociedad viendo el momento que vive, estamos hablando de otra cosa», reflexiona el vicegobernador Marocco.

Una nueva posición de la provincia
Ya con la firma del Pacto de Mayo reconocen que se encuentran ante una nueva situación. Al respecto, Marocco aclaró que tras el acompañamiento de la Provincia ahora se sentarán de igual a igual a discutir con las autoridades nacionales. Particularmente, «subsidios al transporte, la rediscusión por la coparticipación federal«, indicó.
«La pelota está en el campo del presidente y tendrá que hacer uso de las herramientas que son para trabajar y discutir, no para imponer«, replicó el vicegobernador de Salta. A modo de cierre, expresó su fe en que el Congreso pueda ponerle límites y lograr acuerdos equitativos.