SALTA – Para un periodista no hay nada más importante que la libertad de expresión. En Salta, todos los comunicadores se mueven con esta consigna como estandarte, y así lo hizo la periodista Marina Torres. La mujer de Apolinario Saravia relató a una radio local el mal momento que vivió tras denunciar por contaminación a una empresa cercana al gobernador de Jujuy, Carlos Sadir.
En julio publicó desagradables imágenes de la empresa Terramaq, la cual sería propiedad de Alejandra García Dávila, que según revelaron, sería esposa del gobernador jujeño. La salteña no hizo más que darle lugar al pedido de un trabajador de dicha empresa, que envió material fotográfico y fílmico sobre las condiciones laborales a las que se enfrentan.
En dialogo con Infinito, Torres contó que la empresa de García Dávila se dedica al reciclado de los bidones y materiales que quedan de los agroquímicos del trabajo en el campo. Las imágenes que le llegaron a la periodista generan profundo malestar debido al peligro al que se exponen los trabajadores.
La publicación tuvo mucha repercusión. Incluso en Jujuy, puesto que García Dávila habría levantado el teléfono para llamar a Marina Torres y exigirle, mediante amenazas, que bajara la publicación y posteara nuevas fotos. Ante la rotunda negativa por parte de la comunicadora, la dueña de la empresa fue por más.
De acuerdo al relato de la periodista local, Alejandra García Dávila le habría enviado una carta documento en donde la instaba a bajar la publicación y dar por finalizado el “problema”: “Para que el abogado no siga con las acciones legales, lo que te pido es que bajes la nota, subas estas imágenes y digas que no corroboraste fuentes, que te equivocaste y que fue un error tuyo», relató la mujer que le pidieron.