SALTA – Así se definió el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, cuando celebraba la reactivación de la obra pública. Durante su discurso, Sáenz dejó en claro que él no es el “mimado” ni el “malcriado” de ningún gobierno, y que no hace más que velar por el bienestar de todos los salteños.
“El dogmatismo cuando uno gobierna no te lleva a nada, por eso yo soy absolutamente pragmático. Y a mí me interesa la cantidad de sueños que son más de dos mil viviendas, que son sueños de tener la casa propia. De una familia de poder tener su techo propio; esas obras que tienen que ver con plantas depuradoras, rutas. También tienen que ver con la dignidad de nuestros queridos vecinos, con la calidad de vida de cada uno de ellos”, dijo Sáenz.
Con respecto a las obras que faltan para que Salta vuelva a ser una provincia productiva y de grandes oportunidades, el Gobernador local dijo: “Seguramente, a medida que vayamos terminando las obras volveremos a insistir con el gasoducto de los Valles Calchaquíes. Volveremos a insistir con terminar la ruta 51, volveremos a insistir con el corredor bioceánico. Volveremos a insistir con todo aquello que, entendemos, los gobiernos centralistas y la Nación nos debe”.
Gustavo Sáenz gestiona para los salteños
Sobre el final de su mensaje, Gustavo Sáenz agregó: “Es fruto de cuatro años de gestión y de trabajo consiguiendo esas obras para que se hagan, y hoy ya están. Y como están, hay que terminarlas. Por eso algunos tienen más y otros tienen menos”.
“No soy el mimado ni el malcriado de nadie. Soy un gestor de esta provincia, con el gobierno que sea, con el gobierno que la gente elija, y acompaño como debe ser aquel que la gente ha elegido en lo que corresponda. Y aquello en lo que no tenga que acompañar, no acompaño”, cerró Sáenz.