SALTA (Redacción) – Más allá de la baja de la inflación, la realidad es que la situación económica es totalmente agobiante para diferentes sectores de la economía. Los taxistas la viven en carne propia y expresan su malestar por la caída en la cantidad de viajes que realizan. Esta es la situación de un conductor de Tartagal que brindó detalles sobre la situación partiendo de la suba de gas o el combustible.
Con un medio local conversó un trabajador del transporte impropio y reconoció que actualmente mantener un vehículo es verdaderamente costoso. “Dia a día pelearla es complicado. Los viajes bajaron considerablemente, esto se debe a la situación del país”, reconoció el taxista de Tartagal. A su vez, reconoció que “todos tratamos de poner el pan en la mesa todos los días”.
No solo sino que trabajando desde la Terminal visualiza como efectivamente cayó la cantidad de pasajeros que llegan a la estación de colectivos. Por lo tanto, para ellos eso implica directamente una fuerte caída en viajes y actividad en general. De este modo, nadie queda exento del malestar económico que se está viviendo, ni siquiera los taxistas que están en el día a día y conectado con personas de muchos lugares.
Baja la recaudación pero aumenta el costo de vida
Lo peor de todo es que no solo cayó la capacidad de logística porque a esto se agrega que hubo un fuerte impacto en la suba del costo vida. Son pocos los que han podido afrontar o recuperarse de la brutal devaluación efectuada por el Gobierno de Javier Milei en diciembre pasado. A esto se suma la dura recesión que parece no tener fin en los próximos meses.
“El costo de vida es alto, la recaudación bajó”, detalló el taxista de Tartagal. “La gente trata de caminar un poco, es entendible”. A su vez, lamentó el hecho de que “el remis es un mal necesario. Dependemos de la gente que hace seña en la calle o de los colectivos que trae gente en los viajes”, reconoció la crítica situación que viven en general.