SALTA (Redacción) – A la vista de todos está que el gobernador Gustavo Sáenz es uno de los principales garantes de la gobernabilidad de Javier Milei. Una de las figuras más críticas por esta postura es, sin duda, su contrincante Emiliano Estrada. Después de estar unos días desaparecido de la vida política, volvió con los cañones afilados y advirtió sober el daño que se le hace a la provincia.
Si bien, el diputado nacional reconoció en el programa La Yapa Salta que es normal que los gobernadores mantengan reuniones con los funcionarios, lo que parece incomprensible es el accionar de los voceros de Sáenz. «Yo lo que no termino de entender es qué ganó Salta dándole las herramientas al Gobierno de Milei para que se desfinancie la UNSA, para que ajusten a los jubilados y para que el boleto se vaya a 800 pesos«, reflexionó Estrada.
Como no podía ser de otra manera, no faltó la crítica a los diputados que responden directamente al gobernador: Pamela Calletti, Pablo Outes y Yolanda Vega. Por eso, Estrada recordó que los «tres diputados que responden al gobernador» votaron todo lo que pidió el Gobierno. «¿Qué ganó Salta poniendo esas herramientas a disposición del presidente«, se cuestionó el legislador.
El mejor ejemplo de toda esta crítica hecha por Estrada son los nuevos requisitos para acceder al IPV. «El Plan de Viviendas del Gobierno te exige que tengas 27 millones de pesos iniciales», indicó. A lo que tuvo que aclarar que estamos «hablando de una provincia con un 65% de pobreza, eso es un grupo minúsculo». La situación ocurre porque Nación terminó con el financiamiento y recortó los gastos para construir casas.
Su análisis sobre la gestión de Durand
Por otro lado, el diputado nacional se dio su espacio para hablar del intendente Emiliano Durand. Lo que es lógica, admitió el legislador, es que el intendente «necesita más tiempo, no lleva ni doce meses de gestión. Creo que hay que darle el tiempo necesario para que veamos cuáles son los resultados», manifestó.
Además, remarcó que «estamos hablando de una ciudad que tiene un presupuesto muy bajo y que ha crecido muchísimo en los últimos años. Por lo tanto, «no es fácil gestionar la ciudad de Salta», aseguró. «Creo que hay que darle, por lo menos, dos años para saber como son los resultados en una ciudad que tiene baches por todos lados y con una calidad de infraestructura muy dañada», concluyó.