SALTA (Redacción) – Este lunes, el juez Maximiliano Troyano condenó a dos años de prisión condicional al sargento de la policía de Salta, Elvio Aguirre, por el delito de incumplimiento de deberes de funcionario público y absolvió a otro, quien llego a juicio acusado de haber adulterado el registro de la orden de custodia para la víctima.
El fallo del juez Troyano, de la Sala IV del Tribunal de Juicio, se dictó en el marco de un juicio abreviado. Asimismo, el magistrado ordenó que se remitan copias del caso a la fiscalía a fin de investigar a otros posibles responsables del femicidio de Liliana del Valle Flores.
La mujer, madre de tres niños, vivía en una casa del barrio Los Paraísos, en la localidad de Cerrillos, cuando fue asesinada de tres balazos por su ex pareja, Exequiel Almirón, quien también era policía. Este terrible hecho ocurrió el 24 de diciembre de 2020.
Ese día, el asesino había irrumpido en la casa de su ex mujer en tres ocasiones. En la primera, Almirón apareció armado con su pistola reglamentaria, amenazó a Flores y luego la atacó a golpes, pues quería apoderarse de su teléfono celular, ya que no tenía dinero y quería reducir el aparato para así poder pagar el alquiler de su vivienda, en la que convivía con su nueva novia, también policía.
Al denunciar, el hecho, Flores contó que su ex pareja le apuntó con el arma a la cabeza, mientras insistía en que no lo denuncie y, mucho menos, intenta gestionar el pago de la cuota alimentarias para sus hijos. Incluso, llegó a decirle que se iba a matar y que su nueva pareja lo iba a vengar.
Pese a las amenazas y el hecho de que su ex estaba armado, Flores se trabó en lucha y logró ganar la calle, siendo auxiliada por sus vecinos, quienes alertaron a la policía, la que se hizo presente y comenzó con todas las medidas legales del caso.
Así fue como Flores fue trasladada a la subcomisaría de barrio Los Pinares, donde radicó la denuncia en contra de su ex, tras lo cual debía ser revisada por el médico forense para constatar las lesiones sufridas, pero por un desperfecto del patrullero no pudo ser derivada al CIF.
Ante este imprevisto, Flores regresó a su casa con sus hijos, oportunidad en la que se dieron cuenta de que Almirón había regresado para dejar, a modo de amenaza, un proyectil de 9 milímetros, acción con la cual pretendía que su mujer no haga la denuncia por la agresión.
Irrupción fatal
A raíz de ello, peritos de la policía fueron enviados a su casa para levantar rastros y reunir pruebas en contra del policía agresor. Cuando se marcharon, alrededor de las 19, el sargento Aguirre quedó en la vivienda a modo de custodio, medida que fue ordenada por la fiscalía penal de turno.
A los pocos minutos, sin embargo, sucedió lo peor: Almirón regresó e irrumpió en la casa por una ventana del fondo y apenas vio a Flores la mató de tres balazos, para luego quitarse la vida de un disparo en la cabeza. Aguirre, en tanto, hablaba por celular con su novia.
Cuando escuchó los disparos recién reaccionó, pero ya era tarde. Un vecino declaró que vio al custodio correr hacia la puerta de acceso de la casa, con su teléfono celular en la mano, por lo que colaboró con el mismo a fin de sacar de la vivienda los tres menores. Luego, de las pesquisas realizadas por la fiscalía, se determinó que el sargento, desde que había llegado a tomar su puesto, mantuvo llamadas con una mujer, al parecer, su pareja, por lo que no estuvo atento a su tarea de resguardar la seguridad de Flores.
En el juicio, la familia de la víctima fue representada por el abogado Orfeo Magio, quien destacó el fallo del juez Troyano, el cual, más allá de surgir de un acuerdo entre las partes, evidenció las graves falencias del Estado en proteger a Flores, situación que llevó al magistrado a pedir las disculpas del caso a los familiares.
En su contacto con la familia, el juez reconoció que la muerte de Liliana podía haberse evitado, pero que una cadena de deficiencias se conjugó en su contra, por lo que resolvió que la investigación penal siga su curso para determinar qué otros responsables más deberían rendir cuentas ante la justicia.
A partir de esta resolución, el abogado Magio adelantó que la familia presentará una demanda millonaria contra la Provincia por la muerte de Flores, la que podía haberse evitado de no ser por la irresponsabilidad del policía, por cuya impericia y negligencia deben responder el Estado.