SALTA (Redacción) – El próximo 15 de septiembre se vivirá una nueva renovación del Pacto de Fe de los salteños con sus santos patronos. Muchas procesiones están llegando a Salta para conmemorar al Señor y la Virgen del Milagro. El mensaje de la Iglesia no elude la realidad social y el ajuste económico que se vive.Condenan que el costo lo tengan que pagar los más humildes.
Una de las figuras que habló sobre este panorama actual fue el Padre Oscar Ossola de la parroquia San Lorenzo Mártir. Fue en el programa Sin Vueltas donde destacó la conexión de los salteños con el Milagro. También dio una definición sobre este evento religioso y aseguró que permite fortalecer la fe más allá de los tiempos difíciles que vive la provincia y el país.
Por eso, aseveró que “los salteños venimos sufriendo, pero la fe se mantiene y crece, es un regalo de Dios”. La mejor muestra de todo esto, aseguró el padre Ossola, es que la peregrinación del Milagro posibilita agrupar diferentes generaciones y de distintos puntos del país. A su vez, mencionó aquellas que vienen desde San Antonio de los Cobres y Cachi.
La llama de la fe debe durar todo el año
Al mismo tiempo, Ossola aclaró que este acto es fundamental mantenerlo vivo todo el año. La misma debe extenderse y perdurar más allá de la mera celebración del Milagro, la novena y las peregrinaciones. Se permitió se criticó con las decisiones que se toman desde la política y remarcó que los esfuerzos no pueden recaer sobre los más humildes de todos.
De este modo, reclamó por una agenda que se enfoque en el cuidado de los bienes comunes. “Todos entendemos que algo había que hacer para cambiar el rumbo, pero que el costo no lo pueden pagar los más débiles”, señaló. Este acto de fe seguramente estará cargado de mensajes y señales dirigidos a los gobernantes de la provincia y el país.
Finalmente, Ossola aclaró que mientras se produce el Milagro las puertas de la catedral estarán abiertas para todos quienes deseen participar de este acto de fe. “Al que viene de afuera, le admira la cantidad de gente en silencio, rezando, escuchando, cantando, y alabando a Dios”, finalizó.