SALTA – La semana pasada, Javier Milei logró mantener el veto a la reforma jubilatoria, gracias a la abstención de un grupo de diputados y al acuerdo que logró con otros cinco radicales. Por su parte, los diputados salteños que responden al gobernador Gustavo Sáenz, se abstuvieron y él salió a respaldarlos.
«No existe ningún pacto, solo estamos buscando soluciones para el país», dijo Sáenz cuando fue consultado por la prensa con respecto a la postura que habían tomado sus parlamentarios ante una decisión muy importante y que podría haber cambiado el rumbo de vida de los jubilados.
En otro tramo de sus declaraciones, el gobernador Gustavo Sáenz manifestó: «Los jubilados siempre son los más perjudicados, y eso tiene que cambiar». No obstante, esto no impidió que sus legisladores fueran repudiados por la sociedad, especialmente por el peronismo de Salta, partido al que representan.
Ahora habrá que ver qué repercusiones tiene la decisión de Outes, Calletti y Vega de abstenerse en un tema más que importante. Las buenas migas entre Nación y Provincia serían un factor crucial para la decisión de los tres salteños. Aunque Calletti optara por no estar presente.
Cuando los diputados de Sáenz votaron a favor de la Ley Bases, el peronismo salteño pidió que fueran expulsados del PJ, y los llamaron traidores. Habrá que ver cómo reacciona ahora, que decidieron quedar bien con Nación y con Provincia, sin votar una de las leyes más importantes para los jubilados.