ARGENTINA.- Uno de los temas del momento tiene que ver con la supuesta separación de Evangelina Anderson y Martín Demichelis. Principalmente, se sospecha que todo se dio a partir de una infidelidad de parte del entrenador, con una azafata que solía ver bastante seguido, más que nada por su trabajo dirigiendo a River Plate.
Ahora, Augusto Tartúfoli le brindó una nota a Intrusos, en donde se animó a contar nuevos detalles de toda la situación ideada por Demichelis para ver a su amante a espaldas de Evangelina Anderson. También, comentó que en el mundo de River muchas personas conocían esto, pero que se guardaba en silencio.
Para comenzar Augusto Tartúfoli dijo: «Yo lo conté esto en febrero. River tiene una política de comunicación donde todo es misterioso y se acalla y se censura todo lo que se dice. Entonces a los periodistas que cubren River les queda la información acá atragantada. Entonces se la dicen a alguien que la pueda decir. En ese momento era que «La Azafata» visitaba en la concentración a Demichelis. Yo conté esa historia y se armó mucho lío y dieron «manden a callar a Tartu». Hasta me amenazaron, que esto que el otro, igual uno ya no se calla porque estamos grandes».
Además, el periodista agregó: «Se habló de una motoquera. Y al final, la misma persona que es La Azafata era la Motoquera. En México no están contentos con Demichelis. Lo critican bastante y ya se está hablando de que si pierde un par de partidos más lo podrían echar. Si lo echan puede decir «vuelvo a Bayern Múnich». No se si a los demás lo cuidan más que a Demichelis, en su momento lo de Gago se supo todo».
Para cerrar, el famoso afirmó: «No tengo el dato de una famosa, sí el de La Azafata. Vos Marcela hablás de una actriz pero yo sólo se esto que conté. A mi me lo contaron los chicos que cubrían River. La Azafata no quiere ser famosa. Le gustó Demichelis y se enganchó con él. En un momento Demichelis estuvo separado, viviendo en Puerto Madero. Lo van a desmentir pero fue así. No me sorprendió para nada lo de Demichelis. El fútbol es así. Lo que pasa es que River calla todo».