SALTA (Redacción) – Poco sorprende que el gobernador Gustavo Sáenz vaya saltando de barco en barco. Lo que importa es mantener el poder y estar en posición de retaguardia para obtener beneficios del Gobierno de turno. Por si quedaba alguna duda, Alberto Castillo aseguró que el mandatario salteño es el verdadero referente de Javier Milei en Salta.
Es cierto, todo esto puede ser leído y comprendido en clave electoral. El comprobado éxito y crecimiento de Emilia Orozco pone en apuros al saenzismo que terminó jugando con Nación para quedar bien parado. Así, Castillo reconoció la ecuación actual de la política provincial en una entrevista que otorgó al programa Agenda Abierta y generó un fuerte run run interno.
A pesar de que en cuestión de distribución de recursos, Salta ha sido una de las que más fuerte sufrió el ajuste; se logró un importante acercamiento en las últimas semanas. “En este momento, el único referente de Milie en Salta es el gobernador Sáenz”, manifestó Castillo y explicó a qué se refiere con esta declaración.
“Lo consulta bastante de seguido”, expresó el gerente de REMSA y referente del PRO. No sólo es importante la cena que mantuvo dos noches atrás sino también las diferentes reuniones “con el equipo económico”. “Se reúne con todos”, indicó Castillo y aclaró que “es uno de los gobernadores que tiene mucha más llegada al gobierno”. Además, avizoró un panorama electoral provincial totalmente anómalo y que estará marcado por las decisiones económicas “disruptivas” que tomó el presidente.

La situación del PRO en Salta
Uno de los temas que más le preocupa a Castillo con respecto al PRO de Salta es la problemática de la intervención. Por eso aclaró que aspira a que se regularice dicho tema y que en las elecciones legislativas permitan a todos participar. También indicó que es clave que a nivel nacional el partido amarillo obtenga un buen resultado porque sino La Libertad Avanza prácticamente lo podría terminar absorbiendo.
“Si Milei logra la mayoría legislativa con su propio partido en ambas cámaras pasará a prescindir de los 20 diputados del PRO y pasaría a ser un tercer partido más”, explicó con cierto tono de preocupación. De todos modos, Castillo sueña con la posibilidad de que haya un acuerdo entre los dos partidos.
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