SALTA (Redacción) – Como estaba previsto, ayer la Sala VII del Tribunal de Juicio, integrada por los jueces Guillermo Pereyra (presidente), Mónica Mukdsi y José Luis Riera, dio inicio al juicio que se le sigue a los policías Sergio David Llanes, Néstor Damián Ulloa, Ricardo Ariel Sierralta y Héctor Matías Rodríguez por los delitos de homicidio culposo y vejaciones en perjuicio de Matías Ruiz, cuya muerte se registró el 13 de julio de 2021, en un incidente callejero registrado en el Parque San Martín.
Junto a los policías también son juzgados los operarios del SAMEC, Luis Alberto Rivas Pérez, Cristian Alejandro Huari, Gonzalo Federico Farfán y Marcela Silvana Giménez, en este caso, acusados como autores del delito de homicidio culposo.
Como es usual, el tribunal abrió el debate con la lectura de la requisitoria fiscal de elevación a juicio, cuyo contenido reveló detalles de la muerte de Ruiz. Según consta en la causa, el día del hecho, la víctima, que trabaja en una peluquería del macrocentro como colorista, salió de su domicilio, en San Juan y Catamarca, cerca de las 7 de la mañana.
El joven estaba sin prendas de vestir y en estado de desorientación, lo que fue advertido por dos policías, a quienes la víctima les solicitó ayuda. Estos, a su vez, pusieron en conocimiento de la situación al 911. Ruiz, en tanto, siguió su camino rumbo al casco céntrico.
Los efectivos lo siguieron hasta Catamarca y Urquiza, donde el joven fue demorado por otro grupo de uniformados que arribó al lugar en un móvil a partir de la alerta que habían dado. La detención se registró a las 7.20 y la temperatura era muy baja.
Los policías le colocaron las esposas y lo mantuvieron recostado sobre el asfalto a pesar de su estado de desnudez y de la baja temperatura reinante, sin brindarle otra asistencia complementaria. Fueron los vecinos, los que, al observar lo que sucedía, acercaron una sábana para que cubrieran al muchacho.
Todo el procedimiento fue captado por cámaras de vigilancia. A las 8, llegó al lugar otro móvil policial y a los 10 minutos decidieron subir a Ruiz a la caja del vehículo, para luego llamar en reiteradas oportunidades a SAMEC. La ambulancia, en tanto, se hizo presente a las 8.13 y trasladó al joven al Hospital San Bernardo. El paciente, según la investigación de la fiscalía, llegó en código rojo y falleció a los pocos minutos.
Responsabilidad
En la fundamentación de la acusación, la fiscalía, representada por el fiscal Leandro Flores, de la Unidad de Grave Atentados contra las Personas, sostiene que los funcionarios policiales omitieron brindar a Matías Nicolás Ruiz los cuidados mínimos necesarios para proteger su salud e integridad física, considerando su evidente deterioro sensorial y las condiciones climáticas del momento.
Aseguró que actuaron en contra de las reglas que rigen la actuación policial, exponiendo intencionalmente a Ruiz en un estado vulnerable en un lugar público de alta concurrencia peatonal y vehicular. Además, llevaron a cabo el procedimiento de manera exagerada y grupal, aplicando un trato denigrante hacia él, utilizando actos de violencia y un uso indebido de la fuerza.
En cuanto a los operarios del SAMEC, sostuvo que, tras analizar el material aportado por el Sistema de Emergencias 911, se evidencia que su demora en la atención provocó que la víctima no recibiera la atención necesaria para su supervivencia. Esta situación demuestra negligencia por parte de los imputados, quienes incurrieron en descuidos u omisiones en el cumplimiento de las diligencias requeridas, cuya observancia y previsión podrían haber prevenido el resultado acaecido.
Una vez que se expusieron los detalles del caso y la postura de la fiscalía, el juez Pereyra interrogó a los acusados a fin de establecer si alguno de ellos prestaría declaración, circunstancias en la que todos se abstuvieron momentáneamente de hacer uso de este derecho.
Seguidamente se inició con la ronda de testimoniales, siendo el primer turno para el padre de la víctima y denunciante en la causa. En su declaración, cargada de una fuerte emotividad, sostuvo que al momento del hecho su hijo residía en una vivienda alquilada, en San Juan y Catamarca.
Sobre la actividad de su hijo, explicó que Matías trabajaba como colorista en una peluquería y afirmó que su estado de salud era excelente. Indicó que lo había visto personalmente veinte o treinta días antes de su deceso, por lo que cargó contra los acusados como responsables de la muerte de su hijo, puesto que no le dieron la asistencia médica que necesitaba y que había solicitado a los policías, pero no se la prestaron.
El juicio, según fuentes judiciales, está programado hasta el 12 de noviembre, pues existen numerosos testigos y existen también varias pruebas que, a lo largo del debate, serán presentadas ante los jueces, en especial las pericias forenses.