SALTA – Como si la provincia no tuviera demasiados escándalos con la cotidianeidad, la Legislatura de Salta vuelve a dar la nota, y no por temas trascendentes capaces de cambiar la vida de los salteños. La diputada Griselda Galleguillos trató de “gordos y sedentarios” a sus pares.
En la sesión de días atrás, Galleguillos dijo que algunos de sus colegas de banca eran unos gordos, que comían muy bien y que ella los notaba demasiado sedentarios. Consultada por Infinito, la legisladora salió a aclarar que no tiene nada en contra de las personas que sufren sobrepeso.
“No tengo nada contra los gorditos, al contrario, me parecen atractivos». Luego sostuvo: «yo no lo dije con la intención de ofender a aquellas personas con sobrepeso o que vienen luchando con alguna enfermedad metabólica para nada. Sino para justamente poner en evidencia la falta de compromiso».
El malestar de Griselda Galleguillos llegó luego de que en la última reunión para tratar el presupuesto, los legisladores solo fueron a comer y no a dialogar. No logró que la mayoría de ellos pudiera entablar conversaciones entre pares y debatir uno de los temas más importantes.
La ácida opinión de Griselda Galleguillos
En ese marco, también cuestionó al gobernador Gustavo Sáenz. Habló sobre el último encuentro entre en mandatario y Javier Milei: «es admirable el gobernador Sáenz, la capacidad que tiene de moldearse en cada gestión. O sea si está Cristina, él es kirchnerista, si está Fernández, bueno, él se pone los bigotes. Si está el libertario se pone la peluca, tiene esa capacidad que realmente uno no logra entender».
«Lo que llama la atención es que hace un par de meses Gustavo Sáenz decía, no me bajo las bombachas de gaucho, como había dicho, no me arrodillo ante el presidente, ante Javier Milei, y resulta que ahora va a festejar el cumpleaños de Milei y están juntos, digamos, llama mucho la atención», sostuvo la parlamentaria.