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Salta

La sutil presión de Juan Carlos Romero a Gustavo Sáenz por el mal estado de la ruta 9/34

Baches, zonas sin señalizar dificultan el poder distinguir la ruta de la banquina

Juan Carlos Romero

SALTA – Baches, zonas sin señalizar dificultan el poder distinguir la ruta de la banquina. Así y todo, el tránsito en la ruta 9/34, en el tramo entre Metán y Rosario de la Frontera es fluido. Camiones de gran porte, camionetas, automóviles, motocicletas y demás, circulan por ese lugar. Fue el senador Juan Carlos Romero el que hablo del mal estado en esa zona.

“Estuve en Rosario de la Frontera, donde obviamente la queja unánime de muchos vecinos, productores, autoridades, el estado de la ruta nacional, especialmente en el tramo entre Metán y Rosario de la Frontera”, dijo el senador del PRO, mientras mostraba un video del pésimo estado de la ruta.

“Es ahí donde el abandono y la desidia del gobierno kirchnerista en tantos años no hizo nada. Promesas incumplidas, reiteradas, en una ruta que están cobrando peaje a la gente para pasar y correr el riesgo ahí. Así que confiamos que eso se pueda, después de tantas promesas, se pueda comenzar a ver obras en los próximos meses”, cerró Juan Carlos Romero.

El mensaje escondido de Juan Carlos Romero a Sáenz

Es necesario recordar que en julio de este año, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz manifestó su frustración por el estado de esa carretera. En ese marco, manifestó su descontento porque se cobre peaje sin ofrecer un servicio adecuado. «Le están cobrando a la gente para que se mate», afirmó en ese momento.

El que respaldaba los dichos del propio Sáenz con respecto a la reparación de la ruta, fue Sergio Camacho, que meses atrás decía: «Ante el deterioro que presenta la ruta, el gobernador tomó la decisión de que la provincia intervenga reparando esos 12 kilómetros. Se va a hacer una ruta nueva, cambiando la base también. Va a ser sobre la misma traza y de dos carriles como es actualmente, por lo que va a quedar en óptimas condiciones».

Hasta el momento, los gobiernos cambian, los políticos también pero el tramo de la muerte, como se lo conoce, sigue sin ser arreglado. La gente debe transitar por allí, pero nadie da garantías de que eso no signifique poner en riesgo la propia vida.