La contaminación del Río Arenales sigue generando preocupación entre los vecinos y las organizaciones ambientales de Salta. Por ello, luego de una inspección realizada en las instalaciones de la Planta Depuradora de la Zona Sur, especificaron que sólo son tratadas el 60% de los vertidos cloacales que contaminan al río. Este problema ha sido objeto de múltiples quejas en los últimos años, ya que Aguas del Norte negó la situación, pero reconoció que desde los años 80′ que la planta está superada.
A su vez, especialistas han advertido que los desechos provenientes de cañerías clandestinas y fallas en el sistema de saneamiento están agravando la situación. Hace ya unos 14 años que se realizan estas inspecciones, pero estas aguas residuales no tratadas no solo ponen en riesgo la flora y fauna del río, sino también la salud de las comunidades cercanas.
En 2017, se intimó a Aguas del Norte y a las autoridades provinciales y municipales para que realicen planes de manejo, monitoreo y emergencia para el río Arenales, pero las medidas continúan siendo insuficientes. Los ambientalistas exigen inversiones urgentes en la infraestructura de saneamiento para garantizar que el agua que llega al río cumpla con los estándares de tratamiento.
Recién para septiembre de 2026 se ampliará la Planta Depuradora Sur que tiene a sus obras recién en un 39% terminadas, aunque la contaminación todavía afecta la vida silvestre, sino que también impacta negativamente en los locales y en las actividades que dependen del río, ya que los inspectores detectaron tomas de agua para regar cultivos de hortalizas, que conllevan a preocupaciones sanitarias.
Una nueva intimación fue presentada en diciembre de 2023 a Aguas del Norte, junto a la Provincia y al Municipio por incumplimientos judiciales, donde se necesitaba imperiosamente un plan de urgencia. Las multas diarias eran de 500 mil pesos al titular de Aguas del Norte, Ignacio Jarsún, que apeló aguardando la resolución.
Por esta compleja situación, la ciudadanía espera respuestas claras y soluciones sostenibles de las autoridades provinciales. La recuperación del río Arenales no es solo una tarea ambiental, sino también una responsabilidad social y económica que exige un compromiso inmediato y firme de los responsables para su preservación.